ELEMENTOS DEL DESASTRE | Los placeres y los días

Vivir y atestiguar, dar fe con la palabra y por la palabra; convertir las eventualidades en historias a las que ponerles atención, no sólo para contemplar sino para envolvernos de ese halo de sorpresa; abrazar los sucesos, involucrarse en ellos, es la forma en la que un cronista actúa. Eso lo sabe bien Alma Guillermoprieto…