Fotografía: EsImagen

Hábito de lectura, presente sólo en cuatro de cada diez estudiantes

En CAMALEONES Magdiel Olano

PUEBLA, MÉXICO.- Actualmente sólo 4 de cada 10 estudiantes mantienen el hábito de la lectura, de acuerdo con registros del INEGI, un dato relevante toda vez que esta práctica forma parte esencial de la formación dentro las universidades, así lo aseguró Marisol Mancera Molina, miembro de la licenciatura en Humanidades y Gestión Cultural de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).

En conferencia sobre los hábitos de lectura entre los mexicanos, en el marco del Día Internacional del Libro que se celebra cada 23 de abril, la estudiante de humanidades consideró que el hecho es preocupante porque leer es el medio por el cual los alumnos adquieren la mayor parte de la información durante su periodo en las Academias.

Paula Rodríguez González, directora de las Licenciaturas en Pedagogía e Innovación Educativa y Psicopedagogía de la misma institución,  recordó que de acuerdo con estadísticas del INEGI al 2021, el 71.6 por ciento de los encuestados de 18 años y más que saben leer y escribir un recado, declaró leer alguno de los materiales considerados por el INEGI, una reducción del 9.2 por ciento en comparación con el 2016.

No obstante, el promedio de libros que leyó la población adulta lectora en los últimos 12 meses fue de 3.7 ejemplares, una cifra que no se alcanzaba desde 2017; los dos motivos principales para no leer fueron la falta de tiempo, la falta de interés, motivación o gusto por la lectura.

La académica continuó que el 42.6 por ciento de la población adulta lectora declaró que el motivo principal para leer los libros es entretenimiento, seguido de razones de trabajo o estudio y por cultura general; los lectores de libros prefirieron leer libros de literatura con 36.1 por ciento.

Rodríguez González aseguró que la lectura favorece al pensamiento crítico, pero que es un hábito que se cultiva desde casa: “La principal semilla de la comprensión lectora es desde que somos pequeños, la lectura se hace a través del ejemplo, cuando los niños pequeños ven que papá y mamá leen y que son padres lectores y la familia es lectora, desde ahí se genera el vínculo necesario para poder generar las condiciones para las habilidades cognitivas de orden superior”, dijo.

Debido al enriquecimiento que tiene la lectura, coincidió Mancera Molina, resulta  imprescindible empezar con la creación de estratégicas para la promoción y el fomento de este hábito desde el enfoque de las humanidades.

Ello, añadió, podría generar mayor conciencia e incentivar al público a empezar a leer o a incrementar su hábito por la lectura. De hecho, actualmente existen investigaciones sobre la injerencia de la lectura en el aprendizaje emocional, del cerebro, el desarrollo humano, e inclusive como sociedad.

“Hay estudios que sustentan que la lectura ejercita de tal manera el cerebro que científicamente hablando retrasa de manera considerable enfermedades degenerativas del cerebro. Hay una gran variedad de actividades que pueden favorecer la calidad de vida (…), como el aprendizaje de actividades artístico humanistas como la música, la danza, la filosofía, y hasta el ajedrez”.

Si bien para algunas personas resulta poco llamativo leer, recomendó empezar por lecturas pequeñas y subir de manera paulatina el nivel de lectura, lo cual generará conscientemente posicionar este hábito como una herramienta concreta para una vida sana.

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