- La artesana Juliana Secundino Vargas, originaria de Naupan, recibió el Premio Único en Textiles por su obra “Huipil de la Virgen” durante la XIII Edición del Concurso Nacional Grandes Maestras y Maestros del Patrimonio Artesanal de México 2026, celebrada en el Palacio de Bellas Artes. Su pieza destaca por su técnica tradicional, su iconografía y su profundo vínculo cultural con la Sierra Norte de Puebla.
PUEBLA.- Hay historias que se sienten como un abrazo a la tradición, y la de Juliana Secundino Vargas es una de ellas. Desde Naupan, en la Sierra Norte de Puebla, esta maestra artesana llevó su talento hasta el Palacio de Bellas Artes, donde fue reconocida con el Premio Único en la categoría de Textiles por su obra “Huipil de la Virgen”.
El concurso Grandes Maestras y Maestros del Patrimonio Artesanal de México 2026 reunió a creadoras y creadores de todo el país, y Juliana brilló con una pieza que combina técnica, simbolismo y una identidad profundamente arraigada en su comunidad.
Un huipil que guarda historias y símbolos
Su obra está elaborada en lino italiano, con bordado tradicional, técnica de pepenado e hilvanado al negativo. Pero lo que realmente la hace especial es su iconografía: patos, venados, garzas, caballos, pájaros, flores, gallos, plátanos y piñas. Cada figura es un pedacito de la vida cotidiana, la naturaleza y los símbolos que forman parte de la memoria cultural de Naupan.
Juliana es también portadora de saberes vinculados al Nawatlahtolli, la lengua náhuatl, y representa a las comunidades que mantienen vivas las técnicas textiles tradicionales mediante procesos transmitidos de generación en generación.

Un reconocimiento que celebra a toda una comunidad
Durante la ceremonia, el subsecretario de Cultura de Puebla, Emilio Herrera Corichi, acompañó a la artesana, mientras que la directora del Fonart, Sonya Santos Garza, encabezó la premiación.
En esta edición se reconocieron 22 obras, además de premios especiales y menciones honoríficas, destacando la diversidad de técnicas y conocimientos que enriquecen el patrimonio artesanal de México.
El premio de Juliana no solo celebra su talento: también honra a Naupan, a la Sierra Norte y a todas las manos que mantienen viva la tradición textil poblana.