- En Puebla, los Centros LIBRE y las Casas Carmen Serdán se han convertido en refugios donde mujeres reconstruyen su vida con acompañamiento psicológico, legal y comunitario. Sus historias muestran cómo la atención integral rompe ciclos de violencia y abre caminos hacia la autonomía.
PUEBLA.- En Puebla, cientos de mujeres han encontrado un punto de partida para reconstruir su vida en los Centros LIBRE y las Casas Carmen Serdán, espacios creados para brindar protección, justicia y acompañamiento integral a quienes enfrentaron violencia de género. Más allá de cifras y políticas públicas, estos lugares guardan historias de renacimiento.
Una de ellas es la de Sugey, quien llegó hace un año a la Casa Carmen Serdán de Bosques de San Sebastián después de sobrevivir violación, violencia psicológica, ataques de pánico y depresión. En ese espacio encontró escucha, contención y herramientas para recuperar su autoestima. Con apoyo psicológico y asesoría legal, reconstruyó su confianza y fijó nuevas metas. Hoy, madre de dos hijas y con una vida estable, sueña con estudiar Psicología para acompañar a otras mujeres: “Muchísimas gracias, este proyecto ha sido mi esperanza”, afirma.
Otra historia es la de Guadalupe Vargas Cerón, quien buscó ayuda en la Casa Carmen Serdán de La Margarita tras una profunda depresión por la muerte de su padre. Ahí halló una red de apoyo que le permitió recuperar la tranquilidad y aprender un oficio que hoy le abre la puerta a la independencia económica. Su objetivo es abrir un taller de uñas y ofrecer una vida más digna para ella y su familia.
Con la apertura de la cuarta Casa Carmen Serdán en la zona norponiente de la capital —una región con alta vulnerabilidad social— más mujeres tendrán acceso a un espacio seguro donde pueden sanar, recibir atención profesional y construir un nuevo proyecto de vida.
El modelo poblano ha sido reconocido por la ONU por su enfoque humano y su capacidad para empoderar a mujeres que enfrentaron distintas formas de maltrato. Las Casas Carmen Serdán cuentan con auxiliares del Ministerio Público, personal médico, psicólogas especializadas y agentes de investigación. Este acompañamiento integral contribuyó a reducir en 80% el feminicidio durante el primer semestre de 2026 en comparación con 2024.
Cada historia que nace en estos espacios demuestra que la violencia no es destino y que la autonomía puede florecer cuando existen redes de apoyo sólidas. En los Centros LIBRE y Casas Carmen Serdán, ninguna mujer está sola.