- En su discurso ante la Asamblea General, el presidente estadounidense calificó como “inaceptable” la presencia de cárteles en México, aunque reconoció avances y aseguró mantener una buena relación con la presidenta Claudia Sheinbaum.
PUEBLA.- Durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dedicó parte de su discurso a la situación de seguridad en México. Afirmó que el país enfrenta una fuerte presencia de organizaciones del narcotráfico y calificó como “inaceptable” que Estados Unidos comparta una frontera extensa con un territorio que, según su caracterización, enfrenta problemas de control por parte de los cárteles. Comparó incluso a estas organizaciones con grupos terroristas como el Estado Islámico.
Las declaraciones se dieron en el marco de su posicionamiento sobre seguridad y política exterior. Trump sostuvo que su gobierno mantiene una postura de combate frontal contra los cárteles y reiteró que la cooperación bilateral es clave para enfrentar el fenómeno.
A pesar de sus críticas, el mandatario aseguró que mantiene una “muy buena relación” con México y destacó la colaboración con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, especialmente en acciones recientes contra el narcotráfico, como decomisos, desmantelamiento de laboratorios y despliegue de fuerzas de seguridad. No obstante, insistió en que México debe incrementar sus esfuerzos.
El señalamiento ocurre días después de que Sheinbaum respondiera a cuestionamientos estadounidenses sobre la estrategia mexicana contra el crimen organizado. La presidenta afirmó que México conoce sus problemas y trabaja para enfrentarlos, al tiempo que pidió a Estados Unidos revisar sus propias acciones contra el lavado de dinero y el tráfico de armas hacia territorio mexicano.
Ambos gobiernos mantienen canales de diálogo en temas económicos y comerciales. El 18 de septiembre, Sheinbaum informó que sostuvo una llamada con Trump y que avanzan las conversaciones para un posible acuerdo bilateral.
El discurso del presidente estadounidense combinó así críticas a la situación de seguridad en México con un reconocimiento de la relación bilateral y de la cooperación que actualmente sostienen ambos gobiernos.