- El organismo y DRI llamaron a abandonar el modelo de institucionalización de personas con discapacidad, tras documentar violaciones graves en centros psiquiátricos y exigir un enfoque comunitario basado en derechos humanos.
PUEBLA, MÉXICO.- La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH Puebla) y Disability Rights International (DRI) hicieron un llamado urgente a transformar el modelo de atención a personas con discapacidad en México, al presentar el informe sobre violaciones graves y sistemáticas en instituciones psiquiátricas del país. Ambas organizaciones insistieron en que la salud mental no puede seguir gestionándose desde la exclusión, sino desde un enfoque comunitario que garantice autonomía, dignidad y participación.
Durante el panel “Un diálogo abierto sobre discapacidad en México ante el informe de la ONU”, especialistas, representantes legislativos, instituciones de salud mental y personas cuidadoras discutieron las rutas hacia la desinstitucionalización, un modelo que busca sustituir la reclusión en centros de asistencia por apoyos comunitarios y decisiones informadas.
La presidenta de la CDH Puebla, Isela Sánchez Soya, afirmó que la institucionalización forzada, el internamiento indefinido y la falta de consentimiento en tratamientos constituyen formas de violencia que el Estado debe erradicar. “Hablar de desinstitucionalización es hablar de un cambio de paradigma: dejar atrás la idea de que las personas con discapacidad psicosocial deben ser apartadas o encerradas”, señaló.
El informe presentado —elaborado bajo el artículo 6 del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad— documenta abusos físicos y sexuales, sobremedicación, hacinamiento, condiciones insalubres y falta de servicios básicos en centros públicos y privados. Lisbet Brizuela Ochoa, directora de DRI México, explicó que estos hallazgos se han repetido desde el año 2000 y evidencian una crisis estructural.
Las y los panelistas coincidieron en que el modelo de reclusión es obsoleto y perpetúa la segregación y la crueldad. La CDH Puebla reiteró su compromiso de impulsar espacios de diálogo y trabajo interinstitucional para avanzar hacia un sistema que reconozca la desinstitucionalización como una deuda histórica con la dignidad humana.