PUEBLA, Pue.— Once años después de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la herida sigue abierta. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reafirmó su compromiso con las familias y recordó al Estado mexicano que la búsqueda, la verdad y la justicia no son concesiones, sino obligaciones pendientes.
La CIDH subrayó que la medida cautelar 409/14, emitida en 2014, permanece vigente y que, pese a informes que apuntan al involucramiento del crimen organizado, policías, militares y otras autoridades, el paradero de los estudiantes sigue sin esclarecerse. La Comisión advirtió además sobre la preocupación de las familias ante la entrega incompleta de archivos militares, los beneficios procesales irregulares a integrantes castrenses y el riesgo de un retorno a la llamada “verdad histórica”.
Aunque el Estado mexicano asegura que mantiene activas las operaciones de búsqueda, con más recursos y nuevas metodologías de investigación científica, la desconfianza persiste. La CIDH reconoció señales positivas, como la decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de reabrir el diálogo directo con las familias, el compromiso público de abrir archivos del Ejército y el anuncio de nuevas líneas de investigación coordinadas entre la Fiscalía, el Gabinete de Seguridad y el Sistema Nacional de Inteligencia. También destacó la apertura a la colaboración de expertos independientes.
Sin embargo, la Comisión insistió en que estos pasos deben traducirse en resultados concretos y urgentes. El reciente cambio en la Fiscalía Especial para el caso Ayotzinapa, advirtió, debe acompañarse de una estrategia clara que fortalezca las investigaciones, acelere judicializaciones y devuelva la centralidad a las víctimas.
La digna lucha de las familias, recordó la CIDH, ha resistido más de una década de omisiones, obstáculos y desgaste. En ese camino, algunos padres han muerto sin conocer la verdad. Tal es el caso de Donato Abarca Beltrán, padre del normalista Luis Ángel Abarca. Su ausencia recuerda la urgencia de que el Estado cumpla con su deber y no prolongue la impunidad.