- La reinterpretación de La niña futbolista por Julieta Venegas ha vuelto a colocar en el centro de la conversación a Patita de Perro, la emblemática banda poblana que durante más de tres décadas revolucionó la música infantil con mensajes de libertad, imaginación y pensamiento crítico. La nueva versión, impulsada rumbo al Mundial de Futbol 2026, recupera una canción que desafió estereotipos mucho antes de que el tema ocupara las agendas públicas.
PUEBLA.- Existen canciones que sobreviven al paso del tiempo porque logran capturar algo más profundo que una melodía pegajosa, que hablan de una época, de una generación o de una batalla cotidiana. La niña futbolista, de los poblanos Patita de Perro, pertenece a esa categoría, una canción que volvió a ocupar titulares esta semana gracias a la versión que la cantante Julieta Venegas presentó como parte de una iniciativa cultural rumbo al Mundial de Futbol 2026.
Sin embargo, detrás de esta nueva interpretación hay una historia que comenzó mucho antes de los reflectores internacionales, en los escenarios escolares, plazas públicas y festivales donde Nacho, Pancho y Charly enseñaron a miles de niñas y niños que la música también podía ser un espacio para cuestionar el mundo.
Y es que durante más de 30 años, sus canciones se alejaron de los lugares comunes de la música dirigida a la infancia. En lugar de personajes perfectos y moralejas simplistas, sus letras hablaron de diversidad, amistad, imaginación, ecología, derechos de la niñez y libertad para ser diferente.
Entre esas composiciones apareció La niña futbolista, escrita por Ignacio Silva -el famoso Nacho Pata-, una pieza que rompía con los estereotipos de género cuando todavía era poco común escuchar estos temas en el ámbito infantil. Así, la letra habla de una niña que disfruta cantar, brincar y jugar futbol con la misma naturalidad con la que cualquier niño ocupa una cancha.
Ahora, más de dos décadas después de su creación, la canción regresa con nuevos arreglos musicales realizados por Yamil Rezc y Ericka Bañuelos, en una interpretación encabezada por Julieta Venegas junto al coro de mujeres del Conservatorio Nacional de Música.
El videoclip, grabado en los Estudios Churubusco con producción de Canal 22 y presentado oficialmente durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, busca visibilizar la participación de niñas y mujeres en el futbol en el contexto de la próxima Copa Mundial de 2026.
Las reacciones
Como suele ocurrir cuando una obra regresa a la conversación pública, las reacciones no tardaron en aparecer, y mientras algunas personas celebraron la actualización del tema y su mensaje de inclusión, otras cuestionaron el ritmo, a la intérprete e incluso de que la canción responde a una agenda política.
Pero más allá de la polémica, el fenómeno ha tenido el efecto de hacer que la mirada y los oídos vuelvan hacia la obra de Patita de Perro, para recordar que muchas de las discusiones actuales sobre igualdad, inclusión y derechos de las niñas ya estaban presentes en sus canciones desde hace décadas. Porque, antes de que las redes sociales discutieran sobre representación femenina en el deporte, una banda poblana ya cantaba que una niña podía jugar futbol sin pedir permiso.
Hoy, mientras la canción encuentra nuevas voces y nuevos públicos, también revive el legado de una agrupación que enseñó a generaciones enteras que cantar, bailar y divertirse nunca estuvo peleado con pensar, cuestionar y cambiar las reglas del juego.