- La exposición El hogar que habito. Obras de la Colección FEMSA reúne piezas de 60 artistas de México y América Latina para explorar el cuerpo, la casa, los territorios, la memoria y nuestra relación con otras especies. La muestra abre este 26 de septiembre en Puebla y podrá visitarse hasta enero de 2027.
PUEBLA.- Hay hogares que caben en una habitación, otros que se extienden hasta un territorio y algunos que viven, incluso, en la memoria. Bajo esa idea, el Museo Amparo presenta El hogar que habito. Obras de la Colección FEMSA, una exposición que propone mirar el acto de habitar como una experiencia atravesada por identidad, relaciones de poder, conflictos y formas de convivencia.
La muestra reúne obra moderna y contemporánea de 60 artistas de México y América Latina, entre ellos Francisco Toledo, Fernando Botero y Leonora Carrington. La curaduría está a cargo de Eugenia Braniff, Paulina Bravo y Beto Díaz Suárez, quienes organizan el recorrido en cinco núcleos temáticos.
El recorrido comienza con Redasilú (Vendrá la memoria), de Ana Hernández, una instalación formada por 68 bules de calabaza intervenidos con materiales de la tierra. Desde ahí, la exposición coloca la lengua y la memoria como formas de relacionarnos con el mundo.
Después aparece el cuerpo como primer territorio habitado, mientras que otro de los núcleos lleva la discusión directamente al territorio como espacio de poder. En Objetos de mi jardín, Miguel Fernández de Castro reúne objetos encontrados en el desierto de Sonora para abordar migración, violencia y frontera.
La exposición también pone sobre la mesa aquello que durante mucho tiempo quedó fuera de las narrativas dominantes. La Artesa que vino del mar, de Aydeé Rodríguez López, recupera historias y memorias de comunidades afromexicanas frente a procesos históricos de invisibilización.
Y si el territorio también se construye puertas adentro, El territorio doméstico dirige la mirada hacia cocinas, habitaciones y baños, espacios donde se forman vínculos e identidades, pero donde también aparecen desigualdades, tensiones. Una de las piezas es Mil novecientos cincuenta y cuatro, de Mauricio Gattás, que reconstruye una cocina regiomontana de los años cincuenta a partir de recuerdos familiares y objetos de su abuela.
El último núcleo, Habitar el mundo, amplía todavía más la pregunta: ¿qué significa compartir el planeta con otras formas de vida? La exposición aborda aquí la interdependencia, el cuidado y la reciprocidad, con obras como Andrómeda 7, 60, de Tomás Saraceno.
Más que ofrecer una definición única de hogar, la exposición cuestiona quién tiene derecho a habitar, recordar, nombrar y transformar un territorio. En ese sentido, las obras no funcionan solamente como objetos para contemplar, sino como puntos de partida para pensar las relaciones entre cuerpo, casa, comunidad, frontera, memoria y naturaleza.
El hogar que habito será inaugurada el sábado 26 de septiembre de 2026, con una charla de sus curadores a las 12:00 horas en el Auditorio Arq. Pedro Ramírez Vázquez del Museo Amparo. La exposición permanecerá abierta hasta el 25 de enero de 2027, de miércoles a lunes, de 10:00 a 18:00 horas.
El Museo Amparo se encuentra en 2 Sur 708, Centro Histórico de Puebla. La entrada es gratuita para residentes del estado de Puebla, profesores, estudiantes, niñas y niños y adultos mayores; también hay acceso gratuito los domingos y días festivos.