Fotografía: Especial

Inseguridad en las montañas de México pone en riesgo el montañismo

En ESPECIALES Redacción Leviatán
  • La delincuencia alcanza las cumbres: guías y senderistas enfrentan robos, amenazas y cancelación de rutas en las montañas más altas del país.

MÉXICO.- El montañismo en México, una actividad que históricamente ha ofrecido conexión con la naturaleza, paz interior y superación personal, enfrenta hoy un nuevo desafío: la inseguridad. La creciente presencia del crimen en zonas de alta montaña ha comenzado a afectar directamente las rutas, los planes de ascenso y la tranquilidad de quienes practican este deporte.

Elena Cortés, guía de alta montaña y originaria de Celaya, Guanajuato, se ha propuesto completar las diez montañas más altas de México junto a su equipo. Para lograrlo, no solo entrena físicamente y revisa el equipo técnico, sino que también debe hacer una evaluación de riesgos en cada salida, considerando un factor inesperado pero cada vez más recurrente: la delincuencia en las zonas de montaña.

Aunque Cortés no ha presenciado actos violentos directamente, sí ha tenido que cancelar o posponer excursiones por reportes de inseguridad en zonas como el Ajusco, el Monte Tláloc y el Pico de Orizaba. En este último, incluso se han reportado cobros ilegales por parte de grupos delictivos y asaltos en rutas de ascenso.

La situación no es aislada. Desde el asalto registrado en 2015 en el Refugio de los 100, en el Iztaccíhuatl, se han documentado diversos incidentes en volcanes y cerros del país. La falta de estadísticas oficiales que desglosen delitos específicamente en contextos de alta montaña impide dimensionar con precisión el problema. Sin embargo, organizaciones como Montañistas Unidos han alertado sobre despojos, amenazas e incluso agresiones armadas.

Guías como Rubén Gracia, de IBERO Puebla y Adventuresclimbing, han optado por suspender rutas en zonas inseguras, como el monte Tláloc. Lo mismo ha ocurrido en la Malinche, donde la presencia policial busca prevenir incidentes, aunque no siempre es suficiente. Según relatan los excursionistas, el miedo ha comenzado a reemplazar al silencio natural de la montaña.

En el Pico de Orizaba, el punto más alto de México, se han reportado “cuotas” impuestas por criminales en 2023. Esto ha obligado a los alpinistas a buscar rutas alternas por el lado poblano, aunque también ahí se han reportado casos de inseguridad.

Pese a este panorama, montañistas como Elena Cortés no pierden la esperanza. Luego de un año sin pisar el monte Tláloc por razones de seguridad, logró regresar, aunque bajo nuevas medidas preventivas. Su anhelo, como el de muchos, es que la montaña vuelva a ser lo que siempre fue: un espacio de libertad, belleza y desconexión.

Consulta el reportaje completo en Medium: https://iberopuebla.medium.com/monta%C3%B1ismo-en-m%C3%A9xico-otra-actividad-impactada-por-la-delincuencia-1c1d33c2a3cc

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