- El académico de la UNAM alertó que la fragmentación de la atención afecta la capacidad de reflexionar, deliberar y participar en lo público, lo que debilita la vida democrática.
MÉXICO.- La democracia enfrenta un riesgo creciente cuando la ciudadanía se resigna y deja de participar, advirtió el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Khemvirg Puente Martínez, durante su conferencia “Transparencia legislativa y parlamento abierto”, impartida en el ciclo Nuevas rutas y retos de la transparencia, el acceso a la información y la protección de datos personales en la UNAM.
Puente señaló que una persona desinformada puede corregir el rumbo, pero una ciudadanía convencida de que “participar no sirve de nada” deja de intentar transformar su entorno. Cuando esa sensación se generaliza, explicó, las instituciones permanecen, pero la energía cívica se vacía.
El académico subrayó que la democracia no requiere ciudadanos perfectos, sino personas dispuestas a detenerse, escuchar, informarse y pensar en colectivo. Sin embargo, advirtió que dispositivos móviles, redes sociales y algoritmos compiten por la atención de las personas, fragmentándola y debilitando su capacidad de deliberación.
Puente enfatizó que la transparencia, el parlamento abierto y la participación ciudadana son herramientas esenciales para reconstruir la confianza pública y demostrar que la voz de la ciudadanía tiene impacto. También llamó a las instituciones a crear formas de participación más accesibles y significativas, especialmente para las juventudes, quienes —dijo— sí participan, aunque no siempre por los canales tradicionales.
El reto, concluyó, es que las instituciones aprendan a escuchar nuevas formas de ciudadanía, pues la democracia “no es un deporte de espectadores”, sino un ejercicio activo que requiere atención, involucramiento y corresponsabilidad.