- La Biblioteca Palafoxiana cumple 380 años como la primera biblioteca pública de Latinoamérica y uno de los recintos patrimoniales más valiosos de América Latina y el Caribe. Para celebrarlo, se inauguró la exposición “La memoria viva de los pueblos originarios”, con obras textiles y de papel amate que dialogan con la riqueza cultural del estado y con la memoria que resguarda este espacio único.
PUEBLA.- La Biblioteca Palafoxiana está de fiesta. Este 5 de septiembre se cumplieron 380 años desde que el obispo Juan de Palafox y Mendoza fundó este recinto excepcional, considerado la primera biblioteca pública de Latinoamérica y reconocido como patrimonio cultural de América Latina y el Caribe. Su arquitectura —madera, piedra y detalles virreinales— sigue siendo testimonio vivo de un legado que se ha negado a desaparecer.
El subsecretario de Cultura, Emilio Herrera Corichi, destacó el orgullo que representa para Puebla custodiar un espacio de características únicas y recordó que a esta generación le corresponde protegerlo y transmitirlo a las futuras. También reconoció el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para acercar la cultura a las comunidades.
380 años de memoria que sigue viva
“Hablar de 380 años no es solo hablar de tiempo, es hablar de una historia que se ha negado a desaparecer”, expresó Fernanda Cruz Domínguez, directora de Museos Puebla. Para ella, este aniversario visibiliza las voces, pueblos y formas de comprender el mundo que integran la memoria colectiva del estado. Conservar la Palafoxiana, dijo, es cuidar la identidad y honrar la riqueza del pasado.
Reconoció además el impulso del gobernador Alejandro Armenta Mier para dignificar los espacios patrimoniales de Puebla.
Una exposición que honra a los pueblos originarios
Como parte de la celebración, se inauguró la exposición “La memoria viva de los pueblos originarios”, de la maestra artesana Pascasia Cecilia Jaime Lino, originaria de Hueyapan. Sus piezas, teñidas con grana cochinilla y elaboradas con técnicas tradicionales, muestran la fuerza de un oficio que ella mantiene vivo con orgullo:
“Soy una mujer indígena y sigo trabajando con mi artesanía”.
El curador y especialista en arte textil, Raymundo Fraga Valle, explicó que los textiles contemporáneos conservan conceptos ancestrales vinculados con el viento, la tierra, el agua y el fuego. Invitó al público a valorar su significado estético, histórico y cultural.
La muestra también incluye el trabajo del artesano de papel amate Jorge Luis Santos, quien detalló que elaborar una hoja lisa requiere cerca de 12 días. Esta tradición, antes vinculada a los códices, hoy se renueva en piezas decorativas con símbolos de espíritus y deidades locales.
Un encuentro con la historia viva
Para Pedro Pineda Palacios, originario de Chigmecatitlán y hablante de mixteco, la visita tuvo un significado especial: encontró un libro del siglo XVI escrito en su lengua materna y reconoció coincidencias entre vocablos y representaciones numéricas con el mixteco actual. Su reflexión quedó como una de las más profundas del aniversario:
Las comunidades poseen una gran biblioteca en sus personas mayores, cuyas palabras y enseñanzas son fuente de conocimiento, sabiduría y cariño.
La Biblioteca Palafoxiana celebra 380 años recordándonos que la memoria no solo se resguarda en estantes: también vive en las manos, voces y tradiciones de los pueblos.