- La Universidad para Adultos de la BUAP (UpA) cumple una década como un proyecto de inclusión y aprendizaje permanente para personas mayores de 25 años. Con más de 1,300 estudiantes por periodo, una oferta de 116 cursos, 11 constelaciones formativas y tres licenciaturas, la UpA se consolida como un referente nacional en educación continua y desarrollo comunitario.
PUEBLA.- La Universidad para Adultos de la BUAP nació con una idea sencilla pero poderosa: abrir las puertas de la universidad a quienes desean seguir aprendiendo sin importar la edad. Hoy, este espacio es mucho más que cursos y talleres: es una comunidad donde personas de 25 a 87 años encuentran acompañamiento, crecimiento personal y un lugar para compartir experiencias.
La coordinadora Hilda Ocaña Meléndez recuerda que la UpA comenzó en 2016 con apenas cuatro cursos y 54 estudiantes. Con el tiempo, la oferta creció, se diversificó y se fortaleció. En 2018 ya atendía a más de 800 personas; tras la pandemia, la matrícula se recuperó y hoy supera los 1,300 estudiantes por periodo, con la expectativa de recibir 2,000 personas en Otoño 2026.
Una oferta que crece y se adapta
La UpA organiza sus cursos en 11 constelaciones, cada una enfocada en un ámbito de la vida:
- Movimiento físico
- Salud
- Historia
- Arte
- Cocina
- Desarrollo personal
- Tecnología
- Idiomas
- Creatividad
- Cultura
- Bienestar emocional
Tomar cursos de manera escalonada permite obtener diplomados, y desde 2023 la UpA también ofrece tres licenciaturas:
- Innovación Emprendedora
- Humanidades
- Gestión de la Información
Este año egresó la primera generación, un hito para un modelo educativo que apuesta por la flexibilidad y la inclusión.
Un espacio seguro, accesible y comunitario
La UpA ha ampliado sus sedes y ahora también ofrece cursos en el Complejo Cultural Universitario, facilitando el acceso para quienes trabajan o viven en otras zonas de la ciudad. La seguridad y el acompañamiento son parte esencial del proyecto, especialmente para estudiantes mayores de 45 años.
Pero lo más valioso ocurre fuera del aula: las y los estudiantes forman comunidad. Buscan un lugar donde convivir, sentirse acompañados y compartir vivencias. Los docentes también juegan un papel clave: orientan, apoyan y se convierten en parte de la vida de quienes asisten.
Hacia los próximos diez años
La UpA proyecta tres grandes ejes estratégicos:
- Reconfigurar la educación continua y formal Con un sistema modular, portabilidad de créditos y reconocimiento de saberes previos.
- Regionalizar la oferta educativa Llevar cursos y licenciaturas a sedes del interior del estado.
- Vincularse con el sector productivo y la economía social Integrar proyectos estudiantiles con PyMEs, clústeres regionales y programas de desarrollo comunitario.
La Universidad para Adultos se consolida como una alternativa de educación no formal que reconoce el valor de aprender a cualquier edad y la importancia de que las personas adultas participen activamente en la vida social, cultural y cívica.