- El documental sobre la activista Olimpia Coral Melo, dirigido por Indira Cato y nominado al Premio Ariel, tendrá una función gratuita en Puebla. La cinta recupera una lucha que llevó la violencia digital al terreno de los derechos y la justicia.
PUEBLA.- La violencia digital también deja huellas fuera de la pantalla y para Olimpia Coral Melo, convertir esa violencia en una causa colectiva significó enfrentar estigmas, exigir justicia y abrir un debate que terminó por transformar las leyes en México.
Ahora, esa historia llega al cine con Llamarse Olimpia, documental dirigido por Indira Cato, que tendrá una función gratuita en Puebla el próximo 25 de agosto a las 18:00 horas en el Auditorio de la Reforma.
Durante la conferencia del gobernador Alejandro Armenta, Olimpia Coral presentó detalles de la producción y destacó que alrededor del 90 por ciento del equipo que realizó la película estuvo integrado por mujeres. El proyecto comenzó en 2021 y llegó a las pantallas en 2024.
Desde entonces, la cinta ha recorrido distintos espacios y festivales internacionales, incluido el Festival de Málaga, en España, y ha obtenido más de seis reconocimientos. Ahora compite por el Premio Ariel en la categoría de Mejor Largometraje, cuya ceremonia se realizará el próximo 3 de octubre.
Pero para Olimpia, el reconocimiento cinematográfico no es el punto final. La película, dijo, representa una reivindicación de justicia y recupera no solamente su historia, sino la de muchas mujeres que han enfrentado violencia en los espacios digitales.
Una lucha que cambió las reglas
La historia de Olimpia Coral comenzó con una experiencia de violencia que durante años fue difícil de nombrar y denunciar. Su lucha contribuyó a impulsar la llamada Ley Olimpia, que reconoce y sanciona distintas formas de violencia digital, entre ellas la difusión de contenido íntimo sin consentimiento.
El movimiento surgido desde Puebla trascendió las fronteras nacionales. De acuerdo con Coral Melo, legislaciones inspiradas en esta lucha han sido retomadas en países como Argentina, Panamá y Honduras, mientras que existen procesos para su incorporación en otras naciones.
La activista también destacó que la Cartilla de los Derechos de las Mujeres contempla por primera vez el derecho a una vida libre de violencia digital, dentro de su artículo 12.
La dimensión del problema, sin embargo, sigue siendo enorme. Durante la presentación, Coral Melo señaló que la violencia digital continúa afectando de manera desproporcionada a las mujeres y alertó sobre la existencia de espacios de explotación sexual digital y el uso de inteligencia artificial para fabricar o alterar imágenes íntimas.
Por su parte, la secretaria de las Mujeres, Yadira Lira Navarro, señaló que, de acuerdo con datos del INEGI, 21 por ciento de las personas usuarias de internet de 12 años y más han experimentado alguna forma de violencia digital. Entre las mujeres, la proporción asciende a 22.2 por ciento, equivalente a 10.6 millones de mexicanas.
En Puebla, agregó, 25.6 por ciento de las mujeres de 12 años y más usuarias de internet han vivido alguna experiencia de violencia digital.
Las cifras muestran que el problema no terminó con la aprobación de una ley. La violencia se transforma al mismo ritmo que las tecnologías y encuentra nuevas formas de hostigamiento, amenaza, extorsión y exposición.
Una película para mirar la violencia de frente
La función en Puebla busca justamente abrir ese diálogo. Llamarse Olimpia no solamente cuenta la trayectoria de una activista: permite mirar cómo una experiencia individual puede convertirse en una lucha colectiva por el reconocimiento de derechos.
El documental se proyectará gratuitamente el 25 de agosto a las 18:00 horas en el Auditorio de la Reforma. El acceso será libre, aunque será necesario contar con boleto, disponible en las instalaciones de la Secretaría de las Mujeres, en el edificio Ejecutivo del CIS y a través de las redes sociales oficiales de la dependencia.
También se prevén funciones posteriores en Huauchinango, Tehuacán e Izúcar de Matamoros.
Porque hablar de violencia digital no es hablar solamente de lo que ocurre detrás de una pantalla. Es hablar de poder, intimidad, consentimiento y, sobre todo, del derecho de las mujeres a vivir sin violencia también en los espacios digitales.