- La Fiscalía de Puebla confirmó que el ataque armado del 14 de febrero fue resultado de una confusión: los agresores dispararon contra una camioneta que no era el objetivo real. El saldo fue de tres personas muertas y cinco lesionadas; cuatro presuntos responsables ya fueron vinculados a proceso.
PUEBLA.— La ráfaga de disparos que estremeció la zona de Angelópolis la noche del 14 de febrero, afuera del bar Sala de Despecho, fue producto de una confusión. La Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó que los sicarios, integrantes de la célula delictiva “La Barredora”, vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), atacaron el vehículo equivocado.
El Coordinador General de Homicidios, Jorge Alfredo Mena, informó que las víctimas —identificadas como Gisele “N”, Joaquín “N” y Emmanuel “N”— no eran el objetivo original. Los agresores confundieron la camioneta Mercedes Benz con placas de Chiapas en la que viajaban los jóvenes con la unidad del grupo al que pretendían ejecutar.
Las investigaciones, apoyadas en el análisis de cámaras de seguridad, revelaron que el verdadero blanco abandonó el establecimiento apenas dos minutos antes del ataque. En los videos se observa a siete personas retirarse en sentido contrario a la circulación justo antes de que comenzaran las detonaciones.
En el lugar, peritos en criminalística aseguraron 29 indicios balísticos calibre .9 milímetros. Las detonaciones fueron realizadas desde dos motocicletas, en un ataque directo que dejó tres personas sin vida y cinco más lesionadas, estas últimas reportadas fuera de peligro.
Como resultado de las indagatorias, Gabriel “N”, Héctor Hugo “N”, Edwin “N” y un menor identificado como Brayan “N” fueron vinculados a proceso por homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa. Un Juez de Control ordenó la investigación complementaria mientras continúa el proceso penal.
La Fiscalía también informó que los imputados cuentan con antecedentes penales por delitos cometidos fuera de Puebla. Dos de ellos son originarios del estado y los otros dos provienen de otras entidades.
Por su parte, la fiscal general Idamis Pastor Betancourt señaló que las investigaciones siguen en curso para identificar plenamente a la persona o grupo que constituía el objetivo original del ataque. La autoridad mantiene bajo reserva parte de la información para no comprometer el desarrollo del caso.
El ataque, que inicialmente generó conmoción por su violencia, ahora revela un elemento aún más inquietante: la muerte de tres jóvenes fue consecuencia de un error en la ejecución de un acto criminal dirigido contra otro objetivo.