- Tras décadas de asesinatos, desapariciones y ataques armados sin castigo, el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) anunció una marcha en Oaxaca para exigir justicia por sus muertos, el cese de la violencia paramilitar y el respeto a su territorio. Denuncian que solo en la actual administración estatal se han cometido más de 20 asesinatos contra sus integrantes.
MÉXICO.- Durante 45 años, el pueblo triqui ha caminado entre la defensa del territorio y la normalización de la muerte: casas incendiadas, comunidades desplazadas, dirigentes ejecutados, niñas desaparecidas y un Estado que llega tarde, mal o nunca. El lunes, desde la Ciudad de México, el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) volvió a nombrar esa historia con cifras, nombres propios y el anuncio de que el 2 de febrero marcharán en Oaxaca para exigir justicia.
El MULT acusó a los tres órdenes de gobierno de permitir una cadena de crímenes que se extiende por casi medio siglo. Desde su fundación, la organización documenta decenas de asesinatos contra sus integrantes; más de 20 de ellos ocurrieron durante la actual administración estatal, sin que exista un solo responsable detenido o sentenciado. La impunidad, denuncian, no es omisión sino política de desgaste contra quienes defienden su territorio.
La conferencia de prensa no fue solo un anuncio logístico, también fue un recuento de agravios. Recordaron la ejecución extrajudicial de su máximo dirigente, Heriberto Pazos Ortiz, asesinado en octubre de 2010; quince años después, los autores materiales e intelectuales siguen libres. Nombraron los múltiples atentados contra Juan Domingo Pérez Castillo, fundador del MULT, ocurridos durante más de una década sin consecuencias legales. Señalaron también el asesinato de las defensoras triquis Adriana y Virginia Ortiz García, ocurrido en noviembre de 2024, y la desaparición forzada de las niñas Virginia y Daniela Ortiz Ramírez, desde julio de 2007.
En el territorio triqui —particularmente en la llamada Montaña Roja— la violencia no es episódica, es estructural. El MULT denunció más de 50 ataques armados del grupo paramilitar MULTI contra comunidades indígenas, sin que exista una respuesta efectiva del Estado. La militarización, lejos de garantizar seguridad, ha profundizado el conflicto y el control territorial por la vía del miedo.
La marcha del próximo 2 de febrero saldrá del mercado zonal Santa Rosa y avanzará hasta el zócalo de la ciudad de Oaxaca. La fecha coincide con los 45 años de lucha del MULT y con el aniversario luctuoso de Genaro Vázquez Rojas, referente histórico de las luchas populares contra el cacicazgo y la represión. La memoria, en este caso, no es conmemorativa: es una herramienta política.
Los ejes de la movilización son justicia para las personas asesinadas; esclarecimiento total de las ejecuciones extrajudiciales; alto a la guerra contra el MULT; y presentación con vida de las niñas desaparecidas desde hace casi dos décadas. El mensaje, por su parte, es que el conflicto triqui no es un problema de “ingobernabilidad”, sino de despojo, paramilitarización e impunidad sostenida.