PUEBLA.- Manila Water, uno de los corporativos más grandes de Filipinas en gestión hídrica, se convertirá en la principal dueña de Agua de Puebla tras adquirir el 74.85 por ciento de las acciones de Concesiones Integrales S.A. de C.V., empresa que desde 2014 opera la concesión del servicio de agua potable en la capital poblana y municipios conurbados.
La compañía asiática informó a la Bolsa de Valores de Filipinas que la compra se realizará a través de su filial Manila Water Asia Pacific Pte. Ltd., mediante dos operaciones: la adquisición del 56.14 por ciento de las acciones propiedad de Creando Estructuras S.A. de C.V. y un 18.71 por ciento perteneciente al Grupo Agua de México. Aunque el anuncio ya fue formalizado, la firma del contrato y el cumplimiento de normativas financieras aún están en proceso.
Roberto Locsin, CEO de Manila Water, afirmó que la operación permitirá fortalecer a Agua de Puebla con nuevas inversiones, optimización operativa y mejores prácticas de gestión. “Nuestra capacidad para equilibrar concesiones, racionalizar costos y fortalecer portafolios ha demostrado sólidos resultados en los últimos años”, destacó.
En su comunicado oficial, la empresa subrayó la importancia del mercado poblano, señalando que Agua de Puebla suministra 245 millones de litros diarios a más de 1.5 millones de habitantes de la zona metropolitana, además de abastecer a industrias como Volkswagen, Audi, Nestlé y Mondelez.
Privatización y debate público: un tema vigente
La concesión del servicio de agua a privados inició en 2013, durante la administración de Rafael Moreno Valle, cuando se aprobó una reforma a la Ley del Agua que abrió la puerta a empresas particulares ante la insolvencia del entonces organismo operador Soapap. Concesiones Integrales obtuvo el contrato en 2014, en medio de cuestionamientos por su reciente constitución y falta de antecedentes.
Desde entonces, organizaciones civiles, académicos y actores políticos han exigido la remunicipalización del servicio, señalando deficiencias en calidad, tarifas y atención. Activistas como Renato Romero han denunciado la extracción de agua en zonas vulnerables como San Miguel Xoxtla.
El actual gobernador, Alejandro Armenta, ha reconocido estos señalamientos, pero descartó cancelar la concesión por su alto costo, estimado en alrededor de 10 mil millones de pesos —similar al pago proyectado del Museo Internacional del Barroco—. En cambio, planteó una ruta de fortalecimiento del Soapap previo a cualquier decisión futura.
“No soy irresponsable para decir ‘cancelamos hoy y se resuelve’. Primero necesitamos que el Soapap sea una empresa eficiente del Estado”, afirmó.
Concesión podría extenderse a 60 años
Manila Water también informó su interés en aplicar la cláusula que permite ampliar la concesión de Agua de Puebla de 30 a 60 años una vez controlada la mayoría accionaria. Esto significaría extender el contrato original de 2014 hasta 2074, un escenario que ya genera debate entre especialistas y sectores ciudadanos.
El corporativo filipino reiteró que su prioridad será mejorar la calidad del servicio y garantizar la sostenibilidad del suministro en Puebla capital y los municipios atendidos: Cuautlancingo, San Pedro y San Andrés Cholula, Amozoc, Tlaltenango, Juan C. Bonilla, Santa Clara Ocoyucan, Coronango y Xoxtla.