- El filme de Indira Cato sobre la activista poblana Olimpia Coral Melo ganó el premio a Mejor Largometraje Documental Mexicano en el Festival Internacional de Cine de Morelia 2025, consolidándose como una obra clave contra la violencia digital.
MÉXICO.- El documental “Llamarse Olimpia”, dirigido por la cineasta mexicana Indira Cato, fue reconocido con el Premio a Mejor Largometraje Documental Mexicano en la 23ª edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), por su retrato sensible y poderoso de la lucha contra la violencia digital de género encabezada por Olimpia Coral Melo.
La película también recibió una mención honorífica al Mejor Documental hecho por una mujer, reafirmando el protagonismo femenino en el cine social contemporáneo.
A lo largo de 75 minutos, “Llamarse Olimpia” sigue el proceso de reparación, resistencia y reapropiación de identidad de la activista poblana, quien enfrentó la difusión no consentida de material íntimo y convirtió su historia personal en una ley que hoy protege a millones de mujeres: la Ley Olimpia, vigente en casi toda América Latina.
Durante la premiación en el Teatro Melchor Ocampo, Indira Cato agradeció a Coral Melo por confiarle su historia y recordó que “este documental no es solo sobre una persona, sino sobre una ley que nació del dolor y se convirtió en esperanza colectiva”.
El jurado destacó la sensibilidad narrativa y la rigurosidad documental de la obra, que contó con la colaboración de tres egresadas de la ENAC: Andrea Pérez Su (postproducción), Laura Miranda (cinefotografía) y Alicia Segovia (edición). Antes de su triunfo en Morelia, el documental ya había obtenido el Premio Mezcal en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, consolidando su relevancia en el cine feminista mexicano.
Indira Cato —quien ha construido su carrera desde una mirada crítica, social y profundamente humana— explicó que el reto más grande fue capturar la dimensión colectiva del movimiento que inspiró la ley. “La verdadera lucha está en cambiar la conciencia social: en entender que lo que se difunde en redes tiene consecuencias reales sobre cuerpos reales”, expresó.
En un contexto en que las violencias digitales siguen creciendo y la tecnología avanza más rápido que la legislación, “Llamarse Olimpia” emerge como una obra urgente: una memoria viva de resistencia, sororidad y justicia que pone al feminismo mexicano en el centro del cine internacional.