PUEBLA, Puebla.– Cada día, un promedio de 23 poblanos ven truncado su sueño americano y son deportados desde Estados Unidos. Entre enero y agosto de 2025, 5 mil 360 personas originarias de Puebla han sido repatriadas, de acuerdo con el Instituto Poblano de Atención al Migrante (IPAM).
Aunque la cifra representa una disminución en comparación con 2024, cuando se superaron los 14 mil casos, el impacto humano sigue siendo enorme. Se estima que para el cierre de este año la cifra alcance los 9 mil deportados, lo que, pese a significar una baja del 35%, refleja el tamaño del reto que enfrentan miles de familias poblanas.
Muchos migrantes permanecen en la frontera con la esperanza de volver a cruzar, pero otros regresan a sus comunidades en Puebla. Para ellos, el gobierno estatal implementa programas como Migrante Emprende, que entrega apoyos de 20 mil pesos para iniciar negocios y reconstruir su vida en su lugar de origen. Hasta ahora, 75 poblanos han recibido este respaldo.
En paralelo, se han otorgado apoyos en municipios como Izúcar de Matamoros, Atlixco, San Martín Texmelucan y Tehuacán. El gobierno también auxilia a las familias que enfrentan la pérdida de seres queridos en el extranjero, acompañando la repatriación de cuerpos.
En Estados Unidos, las Casas Puebla en Los Ángeles, Nueva York, Passaic y Chicago ofrecen asesoría legal y psicológica gratuita en colaboración con bufetes jurídicos y organizaciones civiles. En lo que va del año, más de 290 poblanos en riesgo han recibido asistencia.
El rostro más vulnerable de la migración lo reflejan las 139 niñas, niños y adolescentes migrantes atendidos por el DIF estatal en 2025; de ellos, 125 provienen de Centroamérica y solo cuatro son poblanos devueltos por autoridades fronterizas.
Más allá de las cifras, cada deportación es una historia de desarraigo, pero también de resiliencia: poblanos que, entre la nostalgia y la esperanza, buscan reconstruir sus vidas en casa.