PUEBLA, PUEBLA.– ¿Qué pasaría si las universidades dejaran de medirse por rankings, métricas de productividad o conceptos neoliberales de “éxito”? Esta es la pregunta que detonó el diálogo entre la Comunidad Académica de la IBERO Puebla y los autores del Manifiesto para una universidad salvaje, libro publicado por la Editorial de la institución.
El texto propone imaginar universidades “salvajes”, entendidas como espacios rebeldes frente a la lógica mercantil que reduce la educación a un producto vendible. Se trata de una invitación a repensar la política, la producción de conocimiento y el papel social de la universidad en tiempos de crisis múltiples.
El Mtro. Noé Castillo Alarcón, director de la Biblioteca Interactiva Pedro Arrupe, SJ, explicó que la obra “es un llamado a las comunidades universitarias a reivindicar su papel de reserva creativa de humanidad y humanismo”.

Por su parte, el Dr. Dante Ariel Aragón Moreno señaló que la idea de lo “salvaje” busca movilizar imágenes de una nueva universidad, más cercana a un laboratorio de ideas y lenguajes. “Proponemos entender la universidad como un taller, más que un foro desde donde se dicta cátedra”, apuntó.
El Mtro. David Fernández Dávalos, SJ, coautor y exrector de la IBERO Puebla, añadió que ya existen “universidades en germen” con estas características. El reto, dijo, es impulsar cambios pequeños pero significativos: “Quizá el cambio absoluto no es posible, pero eso no quiere decir que no pueda haber rasgaduras a ratos”.
El Manifiesto para una universidad salvaje también dialoga con el pensamiento de Ignacio Ellacuría, SJ, en busca de alternativas ante fenómenos como la hiperproductividad y la presión por encajar en estándares de éxito académico.
Con esta obra, sus autores plantean una reflexión colectiva: ¿puede la universidad volver a ser un espacio de liberación educativa y social, capaz de imaginar otros futuros posibles?