La princesa que terminó navegando los océanos
No todas las grandes empresas nacen con enormes inversiones o complejos planes estratégicos. Algunas comienzan con una idea sencilla. En 1965, un empresario canadiense alquiló un barco que permanecía sin uso durante el invierno y decidió llevarlo a navegar hacia México. El barco se llamaba Princess Patricia, en honor a una princesa británica. De ese…