- La primera mesa de trabajo con autoridades federales y 22 municipios acordó inspecciones, reparación del daño ambiental y reutilización de agua tratada para mil 450 hectáreas agrícolas.
PUEBLA, Pue.— El rescate del río Atoyac avanzará con vigilancia reforzada, sanciones y cumplimiento estricto de la legislación ambiental, tras la instalación de la primera mesa de trabajo entre autoridades federales y los 22 municipios de la cuenca, encabezada por el gobernador Alejandro Armenta Mier. El mandatario afirmó que no habrá excepciones ante el incumplimiento, incluso para autoridades públicas, y que la meta presidencial es entregar un río saneado en 2030.
Armenta informó que se proyectan cuatro nuevas plantas de tratamiento y una inversión superior a 265 millones de pesos en 2027 para reutilizar agua tratada en San Martín, Las Flores, Moyotzingo y Los Pinos, con el fin de irrigar mil 450 hectáreas agrícolas, florícolas y forestales. Subrayó que el saneamiento debe incluir la reutilización del agua, no solo su descarga.
El comisionado del Proyecto del Río Atoyac, Isauro Martínez, calificó la mesa como un hecho histórico y anunció la creación de un centro de vigilancia vinculado a los sistemas C4 y C5, además de incorporar el seguimiento del saneamiento en las mesas estatales de seguridad. Señaló que recuperar el Atoyac es indispensable para proteger mantos freáticos y fuentes de agua potable.
La PROFEPA reportó 79 inspecciones y 13 clausuras industriales. La subprocuradora Gabriela Ortiz Merino advirtió que las descargas industriales en drenajes municipales pueden generar responsabilidades para los ayuntamientos y llamó a identificar y desincorporar a las empresas que incumplan. Recalcó que, además de multas, se buscará que los responsables financien la reparación del daño ambiental.
El subprocurador Alberto Rojas explicó que la estrategia federal combina capacitación, acompañamiento técnico e inspección. En Puebla se han capacitado 73 empresas y se trabaja con 33 de sectores como el químico, textil, automotriz y metalúrgico. El Centro Regional de Prevención y Calidad Ambiental, en el Tecnológico de Puebla, fortalecerá el monitoreo y los autodiagnósticos.
El Gobierno del Estado reiteró que no habrá tolerancia ante descargas irregulares y que los municipios deberán atender sus sistemas de tratamiento mediante biodigestores, colectores y soluciones adecuadas. Con inversión, prevención y aplicación firme de la ley, la estrategia busca devolver salud al afluente y proteger el agua para las generaciones presentes y futuras.