- El Ejército Zapatista de Liberación Nacional anunció que en diciembre trasladará a dirigentes y bases de apoyo a la Ciudad de México para reunirse con colectivos de búsqueda de personas desaparecidas. El encuentro busca fortalecer alianzas entre resistencias frente a la violencia, el despojo y la militarización que atraviesan al país.
PUEBLA.- Las montañas del sureste mexicano volverán a extender sus caminos hasta la capital del país, y esta vez no será para una movilización política tradicional, sino para abrazar una de las heridas más profundas de México, la de la búsqueda de las personas desaparecidas.
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) anunció que durante todo diciembre dirigentes y bases de apoyo viajarán a la Ciudad de México para encontrarse con madres buscadoras y colectivos de familiares de personas desaparecidas, en un gesto que busca construir puentes entre distintas luchas sociales.
Durante la apertura del semillero “Guerra contra la Humanidad. (Las poblaciones y la naturaleza bajo asedio)”, el subcomandante Moisés explicó que el objetivo es expresar personalmente “la admiración, el cariño y el respeto” del movimiento zapatista hacia quienes buscan a sus seres queridos.
“En las montañas del sureste mexicano compartimos su dolor y, sobre todo, su empeño de verdad y justicia”, afirmó.
El EZLN informó que establecerá una base en la Ciudad de México para sostener reuniones con colectivos de búsqueda, además de organizar encuentros con otros movimientos sociales, organizaciones y resistencias que enfrentan problemáticas como la militarización, el despojo territorial, los megaproyectos, el fracking y la violencia.
Como parte de esta nueva etapa, el zapatismo también adelantó que los próximos encuentros de resistencias y rebeldías, así como la conmemoración del 33 aniversario del levantamiento del 1 de enero de 1994, se realizarán por primera vez en la Ciudad de México.
Para el subcomandante Moisés, el país necesita reconocer que existen formas de organización que escapan a las etiquetas tradicionales de izquierda y derecha, y que construyen alternativas desde los territorios y las comunidades.
El semillero zapatista continuará hasta el 24 de julio en San Cristóbal de las Casas con mesas dedicadas a analizar la guerra contra los pueblos, la devastación ambiental, la desaparición de personas y las distintas formas de resistencia que hoy emergen desde diversos rincones del país.
Con información de Desinformémonos