- El tribunal de Puebla definirá este viernes la situación jurídica de José María N., acusado por la desaparición de Paulina Camargo. Familiares y activistas mantienen una guardia para exigir una sentencia que reconozca más de una década de búsqueda, resistencia e impunidad.
MÉXICO.- Han pasado casi 11 años desde que Paulina Camargo desapareció en Puebla. Once años de incertidumbre para su familia, de una búsqueda que nunca terminó y de un proceso judicial que este viernes podría llegar a uno de sus momentos más decisivos.
El tribunal encargado del caso emitirá el fallo con el que definirá la responsabilidad penal de José María N., señalado desde 2015 como presunto responsable de la desaparición de la joven.
A las afueras de los juzgados ubicados sobre la 11 Sur, familiares de Paulina y la activista Rocío Limón instalaron una guardia informativa para acompañar la resolución y exigir que el caso no quede en la impunidad.
Paulina Camargo desapareció el 25 de agosto de 2015. De acuerdo con la investigación, ese día acudió a una consulta médica relacionada con su embarazo y posteriormente se reuniría con José María N. Desde entonces, no volvió a ser vista.
Ante la ausencia de su cuerpo, el Ministerio Público construyó la acusación bajo el delito de desaparición de personas, figura jurídica que permite perseguir el delito aun cuando la víctima no haya sido localizada.
Durante casi once años, el caso se convirtió en uno de los más emblemáticos de Puebla por la persistencia de su familia y por evidenciar las enormes dificultades que enfrentan las víctimas indirectas para acceder a la justicia cuando una mujer desaparece.
La presencia de Rocío Limón y de los familiares frente al tribunal busca recordar que detrás del expediente existe una historia marcada por la espera, el dolor y la exigencia permanente de verdad.
Para organizaciones feministas y defensoras de derechos humanos, los procesos judiciales en casos de desaparición de mujeres no solo deben resolver la responsabilidad penal de los presuntos agresores, sino también reconocer el impacto que la violencia y la dilación institucional tienen sobre las familias.
El fallo que se emita este viernes será observado de cerca por quienes durante años han acompañado el caso de Paulina Camargo, convencidas de que la justicia también implica reconocer el derecho de las víctimas y sus familias a la verdad y a una resolución que combata la impunidad.
A casi once años de su desaparición, el nombre de Paulina continúa siendo un recordatorio de que las mujeres desaparecidas no son cifras, son vidas cuya ausencia sigue exigiendo respuestas.