- Más de 400 arqueros de 20 países compiten en una fiesta deportiva que toma el Parque del Arte y llegará al Zócalo para las finales.
PUEBLA, Pue. — La capital poblana vive días de precisión milimétrica, concentración absoluta y emoción internacional con el inicio de la Copa del Mundo de Tiro con Arco Puebla 2026, donde más de 400 atletas de 20 países se reúnen para disputar la primera etapa del serial mundial.
Del 7 al 10 de abril, el Parque del Arte se convierte en el escenario de las eliminatorias, mientras que el Zócalo de Puebla recibirá las finales el 11 y 12 de abril, en un estadio provisional con capacidad para mil 200 aficionados.
Desde el arranque, las delegaciones de Alemania, España, Colombia, Brasil, China Taipéi, Corea, Dinamarca, Eslovenia, Estados Unidos, Gran Bretaña, India, Países Bajos, Turquía y México han destacado el nivel de organización y la belleza de la sede.
El entrenador español Rubén Montes elogió la calidad del evento y la calidez de la gente: “Puebla es una sede excepcional; las instalaciones son estupendas”.
Para René Palacios, mexicano con trayectoria en España, regresar al país para un torneo de este nivel es motivo de orgullo: “Es una ciudad muy bonita, con gran riqueza cultural”.
La colombiana Sara López, una de las figuras del arco compuesto, celebró la organización y el clima favorable: “No conocía Puebla y me parece una ciudad muy agradable… y su gastronomía es increíble”.
Desde Guatemala, Claudia de la Cruz compartió que se sienten como en casa: “La vista desde el hotel es increíble”.
El público también ha respondido. Vanesa Arcos, asistente a las eliminatorias, destacó la importancia de que Puebla reciba eventos de talla mundial. Martín Otamendi, arquero aficionado, aseguró que es un orgullo ver un campeonato de esta magnitud en su ciudad.
La Copa del Mundo marca el inicio del serial internacional que recorrerá distintas sedes del planeta y reunirá a las máximas figuras del arco recurvo y arco compuesto.
Con este evento, el Gobierno del Estado refuerza su apuesta por el deporte, impulsa el turismo y demuestra la capacidad de Puebla para albergar competencias de clase mundial.