- El estudio de prefactibilidad concluyó que el tren ligero podría mover a 80 mil pasajeros diarios y detonar el desarrollo regional.
PUEBLA.- El Gobierno de Puebla dio un paso clave hacia la construcción del Tren Eléctrico Puebla–Atlixco, luego de que el secretario de Infraestructura, José Manuel Contreras, anunciara que el proyecto es técnica, financiera y socialmente viable. Con ello, la administración estatal se prepara para iniciar la elaboración del proyecto ejecutivo.
Durante conferencia de prensa, Contreras destacó que la primera fase —un estudio de prefactibilidad con una inversión de 61.7 millones de pesos— confirmó que la obra beneficiaría a 80 mil pasajeros diarios y tendría un impacto directo en la movilidad regional.
“Aquí nada se hace por ocurrencias”, subrayó el funcionario, al defender el proceso técnico con el que se está diseñando el sistema ferroviario. Explicó que la viabilidad del tren deriva de su potencial para generar empleo, impulsar la derrama económica y mejorar la conectividad entre Puebla capital, las Cholulas y Atlixco.
Tres etapas y un corredor estratégico
El proyecto contempla recuperar el derecho de vía en los 36.98 kilómetros que recorrería el tren. La primera etapa se enfocará en el tramo Puebla–Cholula, donde se prevé la construcción de 23 paraderos a lo largo de 16 kilómetros, aprovechando parte de la infraestructura del antiguo Tren Turístico cancelado en 2022.
Contreras señaló que, tras confirmarse la factibilidad, el siguiente paso será desarrollar el proyecto ejecutivo, en coordinación con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes del Gobierno federal. Aún no hay fecha para el inicio de obras, debido a la complejidad técnica del sistema.
APP bajo nuevas reglas
El gobernador Alejandro Armenta adelantó que la construcción se realizará mediante una asociación público-privada (APP), con el objetivo de atraer inversión sin comprometer las finanzas estatales. Aclaró que este esquema no replicará modelos polémicos del pasado, como los del CIS o el Museo Barroco, pues seguirá las nuevas reglas impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum: sin concesiones y con pagos fijos.
El Tren Puebla–Atlixco busca convertirse en una alternativa real de transporte masivo, reducir la carga vehicular en la autopista y carretera federal, y detonar el desarrollo económico del corredor metropolitano.