Fotografía: Giovanna Moreno / EsImagen

Región Puebla–Tlaxcala: donde la vida de mujeres y niñas sigue en riesgo y el Estado llega tarde

En PUEBLA/TLAXCALA Yussel Dardón
  • Puebla y Tlaxcala comparten no solo frontera, sino un corredor histórico de explotación sexual. La trata —que en la región se entrelaza con desaparición forzada y feminicidio— opera con una constancia que las instituciones no han logrado desarticular.

PUEBLA.- Dos décadas después de que México firmó el Protocolo de Palermo, la región Puebla–Tlaxcala sigue siendo un territorio donde nacer mujer o niña significa vivir en un riesgo permanente. Así lo advierten tres actores fundamentales en la defensa de los derechos humanos: el Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría de la IBERO Puebla, el Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo Local A.C., y las Organizaciones Impulsoras de la Iniciativa Popular contra la Trata de Mujeres y Niñas, junto con un grupo de académicas y académicos comprometidos.

Estas organizaciones, que han documentado durante años la violencia sistemática contra las mujeres en la región, difundieron este 20 de noviembre un pronunciamiento contundente: la trata con fines de explotación sexual no solo persiste, sino que se mantiene como una realidad grave, poco atendida y casi nunca castigada.

Un territorio donde la violencia contra las mujeres tiene un patrón reconocible

Puebla y Tlaxcala comparten no solo frontera, sino un corredor histórico de explotación sexual. La trata —que en la región se entrelaza con desaparición forzada y feminicidio— opera con una constancia que las instituciones no han logrado desarticular.

Las cifras hablan por sí mismas:

  • En Puebla, entre 2015 y 2022, se abrieron 257 investigaciones con 280 víctimas.
    De ellas, 177 eran mujeres.
    En 61 casos ni siquiera se identificó el sexo de la víctima.
  • En Tlaxcala, las redes enganchan mujeres y niñas en 17 estados, las explotan en 21 y también operan en siete entidades de Estados Unidos.
    Solo entre 2022 y junio de 2025, la fiscalía tlaxcalteca abrió 19 carpetas y atendió a 53 mujeres víctimas.
    No existe un refugio especializado.

Mientras tanto, el Secretariado Ejecutivo asegura que en Tlaxcala no hubo ni un solo caso entre 2023 y 2025. Las organizaciones lo llaman por su nombre: subregistro.

Asimismo, las organizaciones firmantes recuerdan que Puebla y Tlaxcala tienen activa la Alerta de Violencia de Género. Aun así, no existen mecanismos sólidos de prevención, búsqueda y atención.

La región sigue sin:

  • Refugios estatales
  • Protocolos sólidos de búsqueda inmediata
  • Programas estatales que funcionen
  • Coordinación real entre fiscalías y comisiones de búsqueda
  • Capacitación adecuada para evitar revictimización

Las demandas

El pronunciamiento exige a ambos gobiernos estatales:

  • Aplicar sin simulación las leyes contra la trata
  • Coordinar fiscalías y comisiones de búsqueda
  • Crear refugios públicos especializados
  • Capacitar a operadores de justicia
  • Sancionar efectivamente a los tratantes
  • Trabajar con escuelas y comunidades para prevenir la explotación sexual desde un enfoque antipatriarcal
  • Operar, no solo anunciar, los Programas Estatales contra la Trata

Las organizaciones también llaman a la academia y a la sociedad civil a seguir documentando, visibilizando y acompañando a las víctimas, porque “solo así las mujeres y las niñas podrán aspirar a una vida libre de violencia”.

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