- Expertos de la UNAM advierten que el 80% de la economía nacional depende de combustibles fósiles. México tiene el potencial para sustituirlos con energía solar, eólica y marina, pero también debe repensar su modelo urbano y de transporte.
MÉXICO.- El tránsito hacia energías limpias y urbes sustentables es indispensable para descarbonizar la economía mexicana, coincidieron Eduardo Vega López, titular de la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad de la UNAM, y Manuel Suárez Lastra, director general de Divulgación de la Ciencia, durante el Seminario Permanente de las Ciencias Sociales SEPERCIS 2025.
Vega López advirtió que 80% de la economía nacional aún depende de la quema de petróleo, gas y carbón, lo que genera emisiones que agravan el calentamiento global. “Mientras más avancemos en sustituir energías fósiles y reducir el consumo, más cerca estaremos de un modelo económico sostenible”, sostuvo.
El especialista destacó que México tiene un enorme potencial para el desarrollo de energías limpias, gracias a su alta radiación solar, su capacidad eólica y el aprovechamiento energético del mar. Sin embargo, subrayó que el reto también implica repensar la gestión del agua y diseñar políticas para conservar ecosistemas, cuencas y acuíferos.
Recordó que solo 61% de los hogares del país cuenta con agua potable comprobable y 72.8% con sistemas de saneamiento adecuados, cifras que evidencian el rezago en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, a solo cinco años de su plazo final.
Ciudades que piensen en las personas, no en los autos
Por su parte, Manuel Suárez Lastra señaló que el transporte es el mayor desafío energético y ambiental en las grandes urbes. En la Ciudad de México, explicó, 61% de las emisiones proviene del transporte, y dos terceras partes de vehículos privados.
El académico planteó la necesidad de repensar el modelo de ciudad: “Debemos apostar por urbes compactas donde se pueda caminar, usar la bicicleta y confiar en un transporte público eficiente”.
Puso como ejemplo a Hong Kong, donde la planeación urbana permite recorrer la isla principal en 45 minutos y reduce la dependencia del automóvil.
Suárez Lastra mencionó que políticas como el impuesto por congestión, implementadas en Inglaterra, han logrado disminuir el tráfico y la contaminación sin prohibir la circulación, al cobrar por el tiempo de permanencia en zonas saturadas.
“Transformar las ciudades es tan importante como cambiar las fuentes de energía: ambos procesos son esenciales para lograr una verdadera sustentabilidad”, concluyó.