PUEBLA, MÉXICO.- Las redes sociales no reducen la capacidad de atención, pero sí la transforman en ansiedad. Así lo afirmó el Dr. Daniel Saur Moyano en una conferencia para los programas académicos en Educación de la IBERO Puebla, donde analizó cómo la hiperconectividad está alterando la percepción de la realidad y desafiando el modelo tradicional de enseñanza.
Según el especialista de la Universidad Nacional de Córdoba, la escuela ha funcionado históricamente como un “dispositivo atencional”, diseñado para estructurar el tiempo, el espacio y el aprendizaje a través de la lectoescritura. Sin embargo, en la actualidad, el lenguaje escrito compite con una avalancha de imágenes fugaces que capturan la atención a gran velocidad. “Las redes sociales nos obligan a mirar y pasar al siguiente contenido sin profundizar”, advirtió.
El impacto psicológico de este fenómeno no es menor. La exposición constante a pantallas activa mecanismos de vigilancia y alerta, lo que puede derivar en ansiedad, fatiga, soledad y depresión. Además, la sobrecarga de información fragmentada impide la construcción de un relato coherente, afectando la comprensión histórica, la percepción del espacio físico y las relaciones sociales.
Como alternativa, Saur Moyano propone recuperar la capacidad de contemplación en un mundo saturado de estímulos. “¿No estaremos reemplazando la reflexión por la reacción?”, cuestionó. En un entorno donde el conocimiento se mide en clics y métricas de interacción, la educación enfrenta el reto de reconstruir una atención sostenible y crítica.