Europa se encuentra consigo misma en Trieste
Tendemos a pensar que los mapas que hoy conocemos han sido siempre así. Que las fronteras son permanentes, que los países nacen y permanecen sin alteraciones. Sin embargo, la historia nos recuerda constantemente que las naciones son organismos vivos, que cambian, evolucionan y, a veces, desaparecen. Pocas han conservado intacto su territorio o su identidad…