Turismo en Nanacamilpa: el resplandor que se apaga
Cada verano, cuando el bosque de oyamel de Nanacamilpa se convierte en escenario de un espectáculo natural de luces vivas, miles de turistas acuden con la promesa de presenciar la bioluminiscencia de las luciérnagas. Pero detrás de ese asombro colectivo —inspirador, sí, pero también invasivo— se esconde una realidad incómoda: la masificación turística está empujando…