- Autoridades de Estados Unidos acusan a 10 funcionarios mexicanos —incluido el gobernador de Sinaloa— de presuntos vínculos con el narcotráfico; los implicados rechazan los señalamientos.
MÉXICO.- Una acusación presentada por fiscales del Distrito Sur de Nueva York y la DEA colocó en el centro de la controversia a una decena de funcionarios mexicanos, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalados por presuntos delitos de narcotráfico, armas y, en algunos casos, secuestro y homicidio.
De acuerdo con la investigación estadounidense, los implicados habrían mantenido vínculos con el Cártel de Sinaloa para facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, a cambio de apoyo político y sobornos.
Entre los nombres señalados figuran el senador Enrique Inzunza Cázarez, el alcalde de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendívil, así como exfuncionarios de seguridad, finanzas y mandos policiales.
Tras darse a conocer el caso, la Secretaría de Relaciones Exteriores informó que recibió solicitudes de extradición, mismas que serán evaluadas por la Fiscalía General de la República conforme a la legislación mexicana.
Los señalados rechazaron las acusaciones. Rocha Moya calificó el proceso como un intento de vulnerar la soberanía nacional, mientras que otros funcionarios lo atribuyeron a motivaciones políticas.
El caso abre un nuevo frente de tensión en la relación bilateral en materia de seguridad, mientras las investigaciones continúan.