- El próximo 12 de marzo, desde las 5:00 de la mañana, la comunidad de Nopala celebrará el ritual ancestral Yankuik Tletl – Fuego Nuevo, con danzas, música tradicional y actividades culturales que mantienen viva la herencia náhuatl.
PUEBLA.- Cuando el sol apenas asome, Nopala ya estará despierta.
El próximo 12 de marzo, a partir de las 05:00 horas, la comunidad de Nopala, en el municipio de Huauchinango, celebrará el ritual prehispánico Yankuik Tletl – Fuego Nuevo (Año Mexica) 2026, una tradición que se ha mantenido viva por más de 38 años de manera ininterrumpida.
El evento fue presentado por el Gobierno del Estado de Puebla y el Ayuntamiento local como una apuesta por preservar y fortalecer una de las ceremonias más antiguas del pueblo náhuatl.
Una ceremonia que renueva ciclos
El ritual del Fuego Nuevo marca el cierre y el inicio de un nuevo ciclo en el calendario mexica. La cuenta se realiza mediante el atado de carrizos hasta reunir 13; luego se agrupan en cuatro bloques que suman 52 años, momento en el que se enciende el Fuego Nuevo.
Este acto simboliza renovación espiritual, equilibrio y continuidad cultural.
Durante la ceremonia, el atado de carrizos se eleva hacia los cuatro puntos cardinales —agua, tierra, fuego y aire— mientras el tlamatqui realiza limpias a las y los asistentes, en un gesto de purificación y fortalecimiento comunitario.
Tradición viva en cada danza
La explanada del montículo prehispánico (pirámide) dedicado al Rey Nopaltsin será la sede principal. Y si el clima decide intervenir, la celebración se trasladará a un espacio comunitario.
Habrá danzas tradicionales como Los Tejedores, Quetzales, Toreadores, Matlachines y Xantolo La Culebra, además de bandas de viento y tríos huapangueros que llenarán el aire con música regional. También se contemplan conferencias, presentaciones de libros y la participación de danzas recientemente rescatadas, como la Contradanza, representativa de la comunidad.
Este trabajo conjunto entre el gobierno estatal encabezado por Alejandro Armenta Mier, el Ayuntamiento de Huauchinango y los comités culturales de Nopala busca que las nuevas generaciones no solo conozcan sus raíces, sino que las vivan.
Porque el fuego no solo ilumina. También recuerda quiénes somos.