- El académico de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, Alí Calderón, fue galardonado con el Premio Iberoamericano de Bellas Artes de Poesía Carlos Pellicer para Obra Publicada 2024 por El sin ventura Juan de Yuste. El poeta sostiene que, en tiempos convulsos, la poesía es una forma de resistencia ética y comunidad.
PUEBLA, MÉXICO.- En una sociedad marcada por la incertidumbre y la violencia simbólica, hacer poesía es también un gesto ético. Así lo afirma el doctor Alí Calderón, académico e investigador de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), quien recientemente fue distinguido con el Premio Iberoamericano de Bellas Artes de Poesía Carlos Pellicer para Obra Publicada 2024 por su libro El sin ventura Juan de Yuste.
El reconocimiento es otorgado por la Secretaría de Cultura, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y el Gobierno del Estado de Tabasco, y consolida una trayectoria literaria que, asegura, nació de forma natural en un entorno donde leer y estudiar poesía era parte de la vida cotidiana.
“En una sociedad convulsa como la que vivimos, actuar desde la poesía significa pensar en los demás. Es un acto de solidaridad con el otro, porque nos da un respiro para detenernos, volver a la calma y mirar con perspectiva”, sostiene.
Vocación y ética literaria
Su decisión de ser poeta tomó forma en 2002, cuando participó en un taller con José Vicente Anaya, traductor de Allen Ginsberg y estudioso de la Generación Beat, corriente que despertaba su interés.
En ese espacio —recuerda— descubrió no sólo el ejercicio creativo, sino una ética de la literatura: el diálogo con la tradición, el trabajo colectivo y la reflexión crítica sobre el lenguaje.
Para Calderón, todo autor atraviesa transformaciones personales y estéticas; sin embargo, el vínculo con la tradición literaria permanece como una “familia espiritual”. A la vez, el poeta debe tender puentes con las nuevas generaciones y dialogar con sus formas de comunicación.
“La poesía moldea la interioridad en todos los momentos de nuestra vida, porque busca explicar quiénes somos en la sociedad contemporánea: como padres, hijos o esposos. Muchas búsquedas identitarias se resuelven también a través de la poesía”, afirma.
Poesía en la era digital
Ese diálogo con el presente lo llevó, en 2008, a fundar la revista y plataforma digital Círculo de Poesía, junto con autores como Mario Bojórquez y Álvaro Solís, entre otros. La propuesta surgió en paralelo al auge de redes sociales como Facebook, con el objetivo de leer poesía contemporánea del mundo y ampliar horizontes mediante la traducción.
La intención fue clara: ser contemporáneos de los poetas del mundo, no sólo de México o América Latina, sino también de otras latitudes como Nueva York, París, India o China.
Actualmente, Calderón y su equipo trabajan en la construcción de una base de datos de libre acceso que permita a lectores de lengua española consultar gratuitamente algunos de los mejores poemas contemporáneos.
“De lo que se trata es de acercar la poesía a la gente”, enfatiza.
En redes como Instagram ha compartido, por ejemplo, la obra de un poeta palestino que escribe sobre Gaza en medio del conflicto armado, publicación que alcanzó 1.2 millones de visualizaciones. “¿Se eliminan las bombas? No, pero se genera un desplazamiento en el sentido común, una conmoción ante la masacre. Eso también es una lucha cultural”, reflexiona.
La FFyL, un semillero vivo
Como docente y coordinador del posgrado en Literatura Hispanoamericana, Calderón destaca la vitalidad de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, espacio que considera referente nacional en el estudio y creación poética.
“Tengo la certeza absoluta de que no hay un lugar en México donde se trabaje con más ahínco, con más fervor y profundidad la poesía que en nuestra Facultad”, afirma convencido.