- Murales, comunidad y recuerdos se entrelazan en el proyecto Callejones Vivos, una iniciativa que transformó los callejones del Barrio de San Miguel, en León, Guanajuato, en un recorrido de identidad, historia y orgullo colectivo.
MÉXICO.- Con brochas, colores y muchas historias compartidas, el Barrio de San Miguel, en León, Guanajuato, encontró una nueva forma de mirarse y reconocerse. A través del proyecto “Callejones Vivos: Grafitis que resuenan en el Barrio de San Miguel”, artistas locales y vecinas y vecinos dieron vida a una serie de murales que celebran la memoria, las tradiciones y los símbolos que han marcado a esta comunidad a lo largo del tiempo.
La iniciativa fue impulsada por la gestora cultural Gema Daniela Armenta Cedillo, beneficiaria del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC) 2024, de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México. Más que una intervención artística, el proyecto buscó fortalecer el sentido de pertenencia y recordar que los espacios que habitamos también cuentan quiénes somos.
“Mi familia paterna es de aquí y crecí caminando entre sus calles. Esa experiencia me enseñó a valorar la identidad y la importancia de conservar la memoria de los espacios”, comparte Gema Armenta. Bajo esa premisa, el proyecto se pensó desde la comunidad y para la comunidad.
Murales que nacen del diálogo
Antes de pintar, hubo diálogo. Se realizaron reuniones con habitantes del barrio para decidir, junto con las y los artistas, qué historias debían plasmarse en los muros. El resultado fue un trabajo colectivo en el que participaron diez artistas mexicanos, quienes colaboraron de la mano con niñas, niños, jóvenes y personas adultas del barrio, tanto en el diseño como en la ejecución de los murales.
En total, se realizaron cinco obras: una dedicada a San Miguel de la Real Corona, nombre original del barrio; dos al santo patrono, San Miguel Arcángel, y su festividad; otra a la actividad agrícola y la industria ferrocarrilera, pilares del desarrollo local; y una más en homenaje a 18 jóvenes del equipo de fútbol San Miguel, fallecidos en un accidente en 1965.
Los murales se concluyeron el 27 de septiembre de 2025, en el marco de las fiestas patronales, con un recorrido comunitario donde afloraron recuerdos, anécdotas y emociones.
“La gente se emocionó al recordar lo que antes existía; se acercaban, preguntaban y compartían sus propias historias”, cuenta Armenta Cedillo.

El arte como cuidado del territorio
El proyecto no termina en los muros. Como parte de su continuidad, se prepara una exposición fotográfica que se inaugurará el 22 de enero de 2026 en el Museo de las Identidades Leonesas, en el marco de los 450 años de la fundación de León.
Para el Barrio de San Miguel, Callejones Vivos es una invitación a cuidar los espacios, honrar la memoria colectiva y reconocer que el arte urbano también puede ser un acto de cariño hacia el lugar que se habita.