Fotografía: EsImagen

Totimehuacán 218, origen de la Angelópolis

En COLUMNAS Moisés Ramos Rodríguez

Hugo Leicht —y con él Efraín Castro Morales— asegura que la tierra donde primero fue asentada la Ciudad de los Ángeles perteneció al señorío de Totomihuacán; en 1531 habría sido fundada ahí, cerca de lo que hoy es Plaza Dorada y hacia el sur, rumbo al río Atoyac.

Los totomihuacas, de acuerdo con la Historia tolteca-chichimeca, descendían de una de las siete tribus que llegaron del norte, de Chicomostoc, guiadas por los toltecas para conquistar lo que hoy es un territorio extenso que va de Tlatelolco a Quecholac, y de Zacatlán a Tehuacán.

El guía de uno de esos siete grupos era Totomihuaque, cuyo antropónimo está representado por un ave atravesada por una flecha, por lo que sus descendientes lo son de “el dueño de las flechas”, o “quien caza aves con flechas”.

Ese pueblo, mencionado en los Mapas de Cuauhtinchan, es el que ahora conocemos como Totimehuacán.
La antropóloga Eileen Mulhare de la Torre, de acuerdo con los estudios de García Moll y Brungade, estableció que antes de la llegada de los totomihuacas —aproximadamente en el año 1175 de nuestra era— se habían establecido pobladores a los que, por cuestiones prácticas, llama “tepalcayos” (por su asentamiento alrededor del Cerro de los tepalcates), así como los olmecas xicalancas.
Para cuando los españoles invadieron la zona, los totimehuacanos —antes pueblo guerrero y poderoso— habían sido reducidos casi a su mínima expresión por los tepeaquenses medio siglo antes: quedaban unas 60 familias, informó Leicht.

Los franciscanos y Juan de Salmerón habrían “convencido” a los señores de Totimehuacán para entregar su tierra, donde se edificaría la que fue llamada, en sus inicios y por breve tiempo, la urbe de “Nuestra Señora Conquistadora”.

Los terrenos donde fue asentada por vez primera la Ciudad de los Ángeles, en cuya fundación estuvo presente fray Toribio de Benavente, “Motolinía”, se inundaron y, dejó escrito el franciscano, estuvo por perderse. Fue refundada en 1532, de donde llegó a nosotros el censo de 33 cabezas de familia, primeros vecinos.

El segundo sitio en que fue asentada la Angelópolis pertenecía a los cholultecas, que dejaron asentado: “Les dimos la tierra…” al oriente del río Atoyac.

Hasta 1962-1963, el municipio de San Francisco Totimehuacán abarcaba más de 250 kilómetros cuadrados; con otros 16 pueblos fue convertido entonces en junta auxiliar del municipio de Puebla.
Así convertido, el pueblo comprende siete barrios: La Asunción, Los Reyes, San Miguel, Santa Catarina, San Juan, Santa Clara y Guadalupe Tlatelpan.

Mulhare de la Torre anotó en su libro de 1995 Totimehuacán. Su historia y vida actual:

“Además de haber un pueblo conocido con el nombre de San Francisco Totimehuacán, también hay una jurisdicción política del mismo nombre, la Junta Auxiliar de San Francisco Totimehuacán, que representa una subdivisión del municipio de Puebla [… ésta] incluye no sólo al pueblo […] incorpora una multitud de ranchos y granjas, tierras de ejidos (terrenos dotados por el Gobierno Federal que eran latifundios antes de 1928) y núcleos residenciales nuevos (‘colonias’ y ‘fraccionamientos’).”

Esa junta auxiliar es la que quiere volver a ser municipio, el número 218 del Estado Libre y Soberano de Puebla.

[Recién el año pasado, 2024, la Secretaría de Cultura federal, a través del INAH Puebla y la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla, publicaron el reivindicativo libro digital De Totimehuacán a Tepalcáyotl: perspectivas para su historiografía, para destacar la importancia de sus restos arqueológicos].

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