- La nueva iniciativa busca reducir privilegios y gastos en congresos locales, el Senado y regidurías, con el objetivo de redirigir recursos públicos a obras y servicios en los municipios.
MÉXICO.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que este 17 de marzo enviará al Congreso de la Unión el denominado “Plan B” de la reforma electoral, una propuesta que busca reducir gastos y privilegios en distintos niveles del poder legislativo para destinar más recursos a obras públicas municipales.
Durante la conferencia matutina conocida como “La Mañanera del Pueblo”, la mandataria explicó que la iniciativa plantea reorientar parte del presupuesto que actualmente reciben congresos locales, el Senado y regidurías hacia proyectos que impacten directamente en las comunidades.
“Seguimos luchando contra los privilegios. El recurso no debe ir a pagar regidores, sino a obra pública en los municipios”, afirmó.
Menos gasto legislativo y más inversión local
Entre los principales puntos de la propuesta se contempla disminuir el gasto en privilegios partidistas y legislativos, además de establecer ajustes en el número de regidores y en el presupuesto destinado a congresos estatales.
La intención, de acuerdo con el gobierno federal, es liberar miles de millones de pesos que podrían dirigirse a obras y servicios básicos en los municipios, como bacheo, drenaje, infraestructura urbana y mejoras en servicios públicos.
Sheinbaum también señaló que el plan busca fortalecer la participación ciudadana, mediante la ampliación de mecanismos de consulta popular para que la población tenga mayor incidencia en decisiones públicas.
Consenso entre aliados legislativos
La presidenta indicó que la propuesta cuenta con respaldo de legisladores de Morena, Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista de México, quienes coinciden en impulsar ajustes que reduzcan gastos administrativos en los órganos legislativos.
Asimismo, explicó que el nuevo planteamiento no incluye por ahora la reducción del financiamiento público a los partidos políticos, uno de los puntos que formaban parte de la iniciativa original.
“No se logró ahora, pero después a lo mejor sí; vamos a seguir insistiendo”, señaló la mandataria.
Con esta iniciativa, el gobierno federal busca avanzar en su política de austeridad y combate a los privilegios, al tiempo que propone redirigir recursos hacia proyectos que impacten directamente en el desarrollo de estados y municipios.