- El 18 y 19 de abril, comunicadoras comunitarias y alternativas se reunirán en San Bernardino Tlaxcalancingo para tejer redes, fortalecer narrativas propias y enfrentar los riesgos que viven al ejercer la comunicación desde y para sus pueblos.
PUEBLA.- San Bernardino Tlaxcalancingo, en el municipio de San Andrés Cholula, será el corazón de una conversación urgente y necesaria, la que protagonizan mujeres comunicadoras que, desde radios comunitarias, medios alternativos y proyectos culturales, sostienen la defensa del territorio y la memoria colectiva.
Los días 18 y 19 de abril se realizará el Primer Encuentro de Mujeres Comunicadoras, impulsado por Cholollan Radio Comunitaria, con el objetivo de crear un espacio seguro de diálogo, reflexión y acompañamiento entre radialistas, periodistas, escritoras, activistas y artistas que ejercen la comunicación desde contextos atravesados por la desigualdad y la violencia estructural.
En un país donde informar puede costar la vida y donde las mujeres periodistas enfrentan acoso, precarización y discriminación, el encuentro pone al centro el empoderamiento colectivo. No se trata solo de compartir experiencias, sino de reconocerse como sujetas políticas que narran desde sus territorios, en sus lenguas y con sus propias agendas.
Entre los ejes temáticos destacan las narrativas para la defensa del territorio, la comunicación en lenguas originarias y los desafíos que enfrentan los medios comunitarios frente a los embates económicos y políticos. También se abordarán los riesgos específicos que viven las mujeres comunicadoras en el contexto actual, marcado por la violencia de género y la criminalización de la protesta social.
La convocatoria está dirigida a mujeres que se desempeñen en la comunicación autónoma, comunitaria o alternativa, que sean mexicanas o residan en el país y que puedan trasladarse por sus propios medios o con apoyo de sus organizaciones. El registro deberá completarse antes del 20 de marzo a través del formulario en línea.
Las organizadoras informaron que brindarán hospedaje y alimentos durante los días del encuentro, incluyendo la llegada el 17 o 18 de abril, como una forma concreta de sostener la participación y el cuidado colectivo.
Más que un evento, este encuentro representa una apuesta política: tejer redes entre mujeres, fortalecer la autonomía narrativa y reafirmar que comunicar desde los pueblos no es solo informar, es resistir.