- Estudiante de la Facultad de Estomatología, Ivana Pumarada Hernández combina su formación profesional con el ballet clásico, disciplina que retomó gracias a los talleres artísticos del CCU y que hoy complementa su desarrollo académico y personal en la BUAP.
PUEBLA.- Para Ivana Pumarada Hernández, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) es más que un espacio de formación profesional: es un lugar donde el talento artístico también tiene cabida. “En la BUAP tienes la oportunidad no sólo de cursar una carrera, sino de desarrollar un lado sensible que contribuye a tu formación integral”, asegura la estudiante de la Facultad de Estomatología.
Su vínculo con el ballet comenzó a los tres años y se mantuvo hasta la adolescencia. Tras una pausa prolongada, Ivana retomó esta disciplina durante su etapa universitaria, una vez superado el confinamiento por la pandemia, gracias a los talleres artísticos que se imparten en el Complejo Cultural Universitario (CCU). Desde entonces, ha logrado equilibrar sus estudios con la práctica constante del baile.
La experiencia en los talleres del CCU le permitió descubrir una forma distinta de vivir el ballet, alejada de la competencia que caracteriza a muchas academias. Ivana destaca el ambiente colaborativo y el acompañamiento docente como elementos clave para su crecimiento artístico: un espacio donde el trabajo colectivo es tan importante como la técnica individual.
Actualmente, su rutina diaria se divide entre las actividades académicas y las clases de ballet por las tardes. Esta organización, señala, ha sido posible gracias a la infraestructura universitaria y a la flexibilidad que le permite cumplir con ambas vocaciones sin sacrificar ninguna.
Lejos de afectar su rendimiento académico, Ivana considera que la disciplina del ballet ha sido una aliada en su formación como futura estomatóloga. La conciencia corporal y la postura que exige el baile, explica, le ayudan incluso en la atención a pacientes, evitando dolores físicos comunes en su área de estudio.
A sus 22 años y cursando el noveno semestre, Ivana reconoce también el apoyo familiar y el acompañamiento de sus docentes como factores determinantes en su desarrollo. Destaca la calidad de la enseñanza, el uso de simuladores y la disposición del profesorado para brindar asesoría adicional.
Su paso por la BUAP le ha permitido consolidar ambas pasiones. Prueba de ello fue su participación como hada de azúcar en El Cascanueces, presentado en el Teatro del CCU, experiencia que resume su visión universitaria: una formación académica sólida acompañada del impulso al talento artístico.