Val’Quirico, Tlaxcala.— En el marco de su onceavo aniversario, Val’Quirico dio un paso histórico hacia la sostenibilidad ambiental al colocar la primera piedra de su Planta de Tratamiento de Agua Residual, la primera en su tipo en el país. Este proyecto forma parte del Compromiso Presidencial número 92, alineado con el Plan Hídrico Nacional 2024–2030 y el Plan Estatal de Desarrollo 2021–2027, y busca fortalecer el saneamiento y la preservación del entorno natural.
El acto contó con la presencia de la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros; Alejandro Isauro Martínez Orozco, comisionado presidencial para la Restauración de la Cuenca del Río Atoyac; Óscar Murias Juárez, presidente municipal de Nativitas; Adolfo Blanca Núñez, presidente del Consejo de Administración de Val’Quirico; y Mauricio López Figueroa, administrador del condominio.
La inversión privada asciende a 30 millones de pesos, con un beneficio directo para más de 4 mil 500 personas. La planta, importada desde Italia y equipada con certificaciones internacionales, representa un modelo innovador en el tratamiento de aguas residuales en México.
Durante su intervención, Lorena Cuéllar reconoció el compromiso ambiental de Val’Quirico y destacó la importancia de la cooperación entre la sociedad y el gobierno para recuperar los ríos del estado.
“Queremos que todos trabajemos para tener un ambiente sano”, subrayó la mandataria.
Por su parte, Adolfo Blanca Núñez agradeció el apoyo del gobierno estatal y municipal, así como la participación de los condóminos, cuyo esfuerzo permitió concretar el proyecto.
“Seguiremos colaborando con los tres niveles de gobierno para impulsar el mejoramiento del medio ambiente”, afirmó.
El proyecto cuenta con el respaldo técnico de Conagua y la asesoría de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento de Tlaxcala (CEAST), lo que garantiza su cumplimiento normativo e integración a la infraestructura hídrica estatal.
Además, Val’Quirico anunció la entrega de equipamiento social por 2.4 millones de pesos, que incluye un tractor para cosechas ejidales, un carro de bomberos y uniformes para el personal operativo, como parte de su compromiso con la comunidad.