MÉXICO.- En un mundo donde la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías transforman todos los ámbitos de la vida, la educación en responsabilidad digital es impostergable, advirtió Laura Lizette Enríquez Rodríguez, comisionada presidenta del INFOCDMX.
Durante el Seminario Interdisciplinario “Inteligencia artificial, ética y derecho: privacidad, transparencia y responsabilidad en la era digital”, la especialista subrayó la necesidad de contar con nuevos instrumentos y marcos normativos que atiendan los dilemas éticos y legales de la era digital.
IA, privacidad y derechos digitales
Enríquez Rodríguez explicó que temas como la privacidad, libertad cognitiva, consentimiento informado y responsabilidad digital deben formar parte de la educación y del debate público. “Necesitamos parámetros actualizados para enfrentar los riesgos que trae cada avance tecnológico”, sostuvo.
Por su parte, Julio César Bonilla Gutiérrez, comisionado ciudadano del INFOCDMX, señaló que es necesario domesticar al “Leviatán digital” mediante soluciones constitucionales innovadoras. Propuso incluso la creación de agencias especializadas que auditen algoritmos utilizados por gobiernos y empresas, asegurando criterios de transparencia, ética y rendición de cuentas.
“El poder de la inteligencia artificial debe someterse al escrutinio público y a la ética democrática. Ningún sistema puede estar por encima de la Constitución”, enfatizó.
Tecnología y dignidad humana
En su intervención, Irving Espinosa Betanzo, ministro electo de la SCJN, alertó que la tecnología no es neutral y que también genera desigualdades de acceso, ciberdelincuencia y abuso de datos personales. “La IA puede ayudar o atentar contra la dignidad de las personas; su uso responsable es un derecho y una obligación”, destacó.
Finalmente, Sarah Mis Palma León, secretaria General de la Facultad de Derecho de la UNAM, llamó a no perder de vista la esencia humana frente al desarrollo tecnológico: “El futuro ya nos alcanzó, y necesitamos regular la tecnología con base en principios y valores”.
El encuentro concluyó con un consenso: formar ciudadanía digital informada y con valores éticos será clave para que la inteligencia artificial esté al servicio de la sociedad y no se convierta en una amenaza.