Fotografía: ANPMI Ichan Tecolotl

En el Año de la Mujer Indígena, la partería tradicional sigue criminalizada: denuncian mujeres indígenas

En MIXCOATL Camila Jiménez

MÉXICO.- En pleno Año de la Mujer Indígena, las guardianas de la vida siguen siendo perseguidas. La Asamblea Nacional Política de Mujeres Indígenas (ANPMI) denunció que, lejos de fortalecer la partería tradicional, el Estado mexicano la está criminalizando y obstaculizando, afectando directamente la salud sexual, reproductiva, materna e infantil de las mujeres indígenas.

El ajuste del sistema de salud hacia el IMSS-Bienestar ha generado un laberinto burocrático y desinformación tanto para usuarias como para personal médico. Hay falta de medicamentos, insumos y especialistas, lo que limita gravemente el acceso a una atención digna.

La nueva Norma Oficial Mexicana NOM-020-SSA-2025 reconoce a la partería en el papel, pero en la práctica se usa como mecanismo de control. En Chiapas, por ejemplo, parteras son obligadas a certificarse bajo amenaza de estigmatización, y se les niega el derecho de acreditar que acompañaron un nacimiento. Esto contradice la reforma a la Ley General de Salud (26 de marzo de 2024), que reconoce como legales los certificados de nacimiento firmados por parteras para efectos del registro civil.

La consecuencia es clara: se infunde miedo a las mujeres para que no elijan parir con parteras, y se obstaculiza el registro de niñas y niños nacidos en estos partos, negándoles derechos básicos como educación y salud. Esta imposición ignora que en muchas comunidades —por violencia, inseguridad o lejanía— las parteras son la única opción segura y culturalmente pertinente.

La ANPMI cuestiona el doble discurso institucional:

“Nos preguntamos: ¿para qué un Año de la Mujer Indígena si nuestras hermanas parteras son discriminadas, invisibilizadas y violentadas? Las parteras son memoria viva de la resistencia y guardianas de la sabiduría ancestral. ¿A qué mujer indígena se pretende honrar?”

La organización exige:

  1. Armonizar las leyes estatales con la reforma a la Ley General de Salud.
  2. Que el Registro Civil Nacional reconozca sin excepciones los certificados emitidos por parteras.
  3. Respeto a la autonomía de las parteras y reconocimiento de su labor.
  4. Capacitación a personal de salud y registro civil con enfoque de derechos humanos e interculturalidad.

En el México que celebra a la “mujer indígena”, las que traen vida al mundo siguen siendo perseguidas. Y esa contradicción, denuncian, no puede seguir normalizándose.

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