Fotografía: Gobierno de PUebla

Artesanas y artesanos de Puebla defienden su herencia cultural con respaldo legal

En CAMALEONES Mauricio Cárdenas

PUEBLA.- Los textiles de Hueyapan, el papel picado de San Salvador Huixcolotla y la tuna “rojo vigor” de San Sebastián Villanueva están más cerca de contar con el reconocimiento legal que garantice su autenticidad y preserve su origen: el proceso para obtener la figura de “Indicación Geográfica” ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) avanza con paso firme, gracias al trabajo conjunto de comunidades artesanales, académicas y autoridades.

En Hueyapan, más de 180 mujeres nahuas tejedoras —reunidas en proyectos como Matachiwanej. Tejido Cultural y Tradición— han comenzado a formalizar su actividad con mejores condiciones laborales y hasta un 25 % más de ingresos, gracias a la puesta en valor de su trabajo como parte de un patrimonio vivo.

Mientras tanto, en San Salvador Huixcolotla, el papel picado —un arte con presencia en más de cinco países— continúa siendo una fuente de empleo para la mayoría de la población local. La solicitud de Indicación Geográfica ya fue presentada con el acompañamiento técnico de la Universidad Tecnológica de Tecamachalco.

Por su parte, los productores de tuna “rojo vigor” de San Sebastián Villanueva, en Acatzingo, colaboran con la Universidad Tecnológica de Huejotzingo para documentar y proteger este cultivo originario con potencial agroindustrial nacional e internacional.

Según explicó Talia del Carmen Vázquez Alatorre, directora de Denominaciones de Origen del IMPI, esta figura jurídica no solo protege la tradición y el saber ancestral, sino que asegura al consumidor que adquiere productos auténticos, con identidad, historia y calidad.

“La indicación geográfica evita imitaciones y garantiza que el valor agregado se quede en las comunidades”, recalcó Vázquez.

El proceso, respaldado por instituciones académicas, autoridades municipales y representantes comunitarios, es un paso importante hacia la protección del patrimonio inmaterial de Puebla, y también hacia una economía más justa para quienes mantienen vivas estas expresiones culturales.

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