- Niñas y niños de Hidalgo aprenderán a identificar y rechazar la violencia de género a través de narraciones en Hñähñu y español, animaciones en pixel art y bordados con realidad aumentada.
Valle del Mezquital, Hgo.— Con el objetivo de erradicar la normalización de la violencia de género en comunidades indígenas del estado de Hidalgo, la investigadora Liliana García Montesinos, titular del Laboratorio de Cultura, Educación e Innovación Digital de la FES Aragón (UNAM), impulsa el desarrollo del libro “Ya Noya” —que significa “Palabras” en lengua Hñähñu—, una herramienta educativa en formato físico y digital que utiliza realidad aumentada para sensibilizar a niñas y niños desde la primaria.
El proyecto, realizado en conjunto con maestras de la Escuela Normal Valle del Mezquital, reúne testimonios de mujeres de la región, narrados en español e Hñähñu, quienes a través de talleres compartieron experiencias de violencia vividas o presenciadas en sus hogares. Esas historias se transformaron en bordados y animaciones en pixel art que servirán como marcadores de realidad aumentada para dar vida a las narraciones.

“El simple hecho de estudiar o vestirse como desean es un privilegio que muchas niñas de la región aún no tienen”, explicó García Montesinos. Agregó que el proyecto busca no sólo preservar la lengua indígena, sino también romper patrones de violencia aprendidos de generación en generación.
En los talleres participaron más de 90 mujeres, entre ellas estudiantes y profesoras normalistas, quienes bordaron sus testimonios. Algunas de las frases más duras revelaron que en sus comunidades las mujeres no tienen voz ni voto, ni derecho a la tierra ni a la herencia.
El libro será presentado en septiembre durante el Congreso Nacional de Escuelas e Instituciones Normalistas Indígenas. Además, se integrará al trabajo pedagógico en escuelas primarias del Valle del Mezquital, gracias al apoyo de prestadores de servicio social de la FES Aragón, provenientes de carreras como Comunicación y Periodismo, Diseño Industrial, Pedagogía e Ingeniería en Computación.
“Las niñas y los niños serán quienes cambien la historia. No podemos esperar que los adultos transformen algo que llevan años justificando. Por eso apostamos por la educación con herramientas digitales, con identidad y en su propia lengua”, concluyó la investigadora.