SAN ANDRÉS CHOLULA, Pue.— El activista ambiental Renato Romero Camacho fue liberado este lunes 7 de julio tras no ser vinculado a proceso, al no encontrarse elementos suficientes en su contra por los delitos de daño en propiedad ajena y despojo agravado. La acusación había sido presentada por la empresa Agua de Puebla, relacionada con un conflicto por instalaciones hidráulicas en San Miguel Xoxtla.
Durante la audiencia celebrada en la Casa de Justicia de San Andrés Cholula, el juez revocó las medidas cautelares impuestas y declaró al defensor del agua libre de cargos. “Soy inocente, lo dije siempre”, declaró Romero al salir del recinto judicial, acompañado por familiares y activistas que exigieron su liberación durante toda la semana.
Denuncian represión y criminalización
El activista fue detenido el pasado 1 de julio por elementos de la policía ministerial en la colonia Granjas Puebla, en un hecho que organizaciones civiles y colectivos calificaron como represión contra la lucha por el agua.
Renato Romero acusó a la empresa concesionaria de orquestar una denuncia sin sustento, con la intención de frenar los movimientos sociales en defensa del recurso hídrico. “Aquí se evidenció cómo opera el poder contra quienes alzamos la voz”, expresó durante una declaración pública.
Segob y Congreso respaldan al activista
Tras la detención, la Secretaría de Gobernación de Puebla sostuvo una reunión con familiares del activista y pidió a la Fiscalía General del Estado revisar el caso y evaluar su posible incorporación al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos.
Por su parte, la diputada priista Delfina Pozos Vergara calificó el encarcelamiento como un acto de criminalización de la protesta, y responsabilizó a Agua de Puebla por una estrategia de represión legal. “Los que deberían estar en prisión son los de Agua de Puebla”, declaró.
Un símbolo de la defensa del agua
Renato Romero es reconocido por su papel en la defensa del agua en las regiones de Libres-Oriental y Xoxtla, donde ha encabezado movilizaciones contra el uso intensivo del agua por parte de empresas privadas.
Aunque su liberación representa una victoria para las comunidades, el activista advirtió que la lucha continuará: “Seguiremos en pie, con más fuerza y más pueblo a nuestro lado”.