Fotografía: OCNF

Diez feminicidios al día en México: negligencia institucional perpetúa la violencia contra las mujeres, alerta el OCNF

En ENTREVISTA Magaly Herrera

Aunque la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia establece la figura de “órdenes de protección”, una joven del Estado de México, violentada por su pareja, solicitó esta medida cuando consideró que se encontraba en riesgo, pero le fue negada. Incluso, las autoridades, en franca sorna, le respondieron: “no estamos en Estados Unidos”. Días después, la joven fue brutalmente asesinada.

El año en que esto sucedió no es relevante, porque desde 2007 y hasta hoy, diez mujeres siguen siendo asesinadas todos los días en México, y la cifra no desciende.

Según datos que el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) entregó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) —y que fueron recabados de cifras oficiales—, de 2015 a abril de 2025 han sido asesinadas 34,715 mujeres, adolescentes y niñas, pero sólo el 24.6 % de los casos se investigan como feminicidio.

A 18 años de levantar la voz contra la violencia hacia las mujeres en México y de acompañar a familias de víctimas de feminicidios y desapariciones, el OCNF reconoce importantes avances, pero también retos, como el de sancionar penalmente la negligencia de autoridades que, con acciones u omisiones, posibilitan que una denuncia como la del caso en el Estado de México termine en un feminicidio.

Para Atziri Ávila, vocera del OCNF, México cuenta con un marco legal robusto, de vanguardia y referente para otros países —como España y Argentina— para sancionar la violencia contra las mujeres; el problema es que no se aplica, y los casos continúan enfrentándose a un letargo que sigue cobrando víctimas directas e indirectas.

“En el sexenio pasado se hizo una reforma a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, donde contribuimos como organización, y también sabemos que hay protocolos de actuación. Pero lo que no se tiene es una acción pronta, que no se revictimice a las familias ni se culpabilice a las víctimas de sus propias muertes”, dijo en entrevista para Leviatán.

El ejemplo de la joven víctima de feminicidio en el Estado de México fue el primer caso en el país que, tras la intensa lucha de su padre —quien dejó de lado su trabajo en la albañilería para informarse hasta conseguir justicia para su hija—, logró sancionar a las autoridades que negaron a su hija las órdenes de protección que por ley le correspondían. Sin embargo, estas sanciones sólo alcanzaron el orden administrativo, no penal.

Este caso, que acompañó el OCNF, es referente en la amplia lista de pendientes para frenar la violencia feminicida en México.

Ávila también señala que, además de fortalecer el marco legal, no se debe perder de vista la exigencia de aplicar las herramientas existentes. Aunque la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) estableció que toda muerte violenta de una mujer debe investigarse como feminicidio, los casos siguen siendo tratados como homicidios o suicidios.

“Hay violencia y hay saña, y nos enfrentamos a ambientes más criminales: ataques con ácido y desapariciones de niñas, mujeres y adolescentes”, explica.

Aunado a ello, dice, es imprescindible que las autoridades fortalezcan las acciones de prevención: “desde las escuelas, desde los materiales que se distribuyen y su contenido. Pero también es importante que lo hagan los medios de comunicación en la reproducción de estereotipos y la cosificación de las mujeres”.

La vocera del Observatorio Nacional asegura que, aunque la cifra de mujeres asesinadas es alarmante, no se registra una tendencia al alza como en 2007, cuando las mujeres eran asesinadas y abandonadas en terrenos baldíos de Ciudad Juárez, sin que se investigara con perspectiva de género.

“Cuando las familias vieron que ya era un patrón y que muchas veces las jóvenes eran violentadas sexualmente, se generó esta necesidad de construir un tipo penal específico como es el feminicidio, para investigarlo con perspectiva de género y evidenciar el fenómeno: el asesinato de mujeres por ser mujeres y los componentes de género”, cuenta Ávila.

En los 17 años de trabajo del Observatorio, añade, se ha visto un comportamiento sostenido en las cifras. Por ejemplo, en 2007 había asesinatos y la tendencia iba al alza con diez u once casos diarios; hoy, aunque la cifra de diez se ha sostenido, resulta incomprensible en un país que normaliza que diez hombres decidan, cada día, asesinar a una mujer.

“El tema de la prevención y la no normalización de la violencia es fundamental. Hay una cultura machista, patriarcal y que reproduce estereotipos de género […] Es necesario cambiar de fondo una cultura que violenta, discrimina y somete. Son muchos factores: escuelas, autoridades, personas y medios, pero no se les puede dejar todo a las mujeres. No es nuestra obligación educar a los hombres. Así como nosotras hemos tejido lugares, ellos también tienen que buscar esos espacios”, afirma.

El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) es una red que agrupa a 43 organizaciones en 23 estados del país, y desde hace más de 17 años acompaña a mujeres y familias que han perdido a sus hijas, madres y amigas por feminicidio, luchando no sólo contra la impunidad, sino también contra un sistema que muchas veces revictimiza.

Este año han lanzado una recaudación de fondos para fortalecer a su equipo multidisciplinario de abogadas, criminólogas y comunicadoras. Si deseas apoyarles, puedes seguir este enlace: https://www.gofundme.com/f/luchando-por-justicia-para-las-mujeres-de-mexico

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