Aumenta debate en Francia por el traje de baño islámico
París, Francia (Notimex).- El debate en Francia por el uso del llamado “burkini” en las playas está hoy lejos de terminar con la decisión del Consejo de Estado de suspender la prohibición, ya que varios alcaldes anunciaron que la mantendrán, un tema que ha dividido más al gobierno.
El mayor tribunal administrativo de Francia suspendió la víspera la prohibición del traje de baño islámico decretada en el balneario turístico de Villeneuve-Loubet, en el sureste francés, y ordenó que ésta aplicaría a todo el país.
Sin embargo, una veintena de alcaldes aseguraron que mantendrían sus propios decretos antiburkini, pese a que el Consejo de Estado advirtió que constituye “una grave y manifiesta ilegalidad de las libertades fundamentales” y no presenta “riesgo evidente” para el orden público.
El alcalde de Villeneuve-Loubet, Lionel Luca, criticó la decisión que “lejos de calmar, sólo pudo haber profundizado pasiones y tensiones” y, aunque dijo que acataría la orden por ahora, afirmó que a través de otros medios lucharía por mantener la prohibición.
Aseguró que el grupo parlamentario Los Republicanos (LR), el partido de derecha del expresidente Nicolas Sarkozy, presentará en septiembre próximo un proyecto de ley contra el uso del burkini, el cual cubre todo el cuerpo femenino, excepto el rostro, las manos y los pies.
Las autoridades del ayuntamiento en Niza, también en la costa sur del país, informaron que seguirían multando a las mujeres que utilicen esa prenda, mientras que el alcalde de la cercana Fréjus, David Rachline, señaló que la orden seguirá siendo válida en esa localidad.
En Córcega, las autoridades locales afirmaron que no suspenderían su propia prohibición, un desafío al Consejo de Estado que fue repetido por los gobiernos de otras localidades francesas como Sisco, Mandelieu-la-Napoule, Leucate, Le Touquet y otras.
Estas declaraciones muestran que el fallo de la máxima instancia administrativa francesa no pondrá fin a la polémica que comenzó el pasado día 22 de este mes, cuando el gobierno de Villeneuve-Loubet decretó la prohibición del uso de ese traje de baño.
Según François Molinié, abogado del Consejo de Estado, citado por el periódico Le Figaro, un alcalde que se niega a someterse a la decisión del Juez Supremo Administrativo compromete la responsabilidad de su ciudad y estaría expuesto a “riesgos de varios tipos”.